El Comercio

Los economistas asturianos reconocen el «compromiso» de Ana Isabel Fernández

Ana Sarachaga, Ana Isabel Fernández, Valentí Pich y Miguel de la Fuente, ayer.
Ana Sarachaga, Ana Isabel Fernández, Valentí Pich y Miguel de la Fuente, ayer. / ÁLEX PIÑA
  • La nombran colegiada de honor por «compaginar su actividad docente e investigadora» desde diferentes cargos de responsabilidad

El Colegio de Economistas de Asturias distinguió ayer, como colegiada de honor, a la catedrática de Economía Financiera de la Universidad de Oviedo Ana Isabel Fernández, a quien elogió por «su compromiso y dedicación» y por haber sabido «compaginar su actividad docente e investigadora». Se trata de un merecido aplauso, ya que son muchos los cargos que Fernández -como consejera de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, en el decanato de la Facultad de Economía y Empresa o en los vicerrectorados de Postgrado e Investigación- ha desarrollado a la vez que se labraba una trayectoria profesional de prestigio en la empresa privada, como consejera en diversas sociedades y miembro de los patronatos de entidades de la talla de la Fundación Princesa de Asturias o la Fundación Banco Sabadell.

La galardonada quiso resaltar durante su discurso de agradecimiento «la importancia de la calidad del marco institucional para el desarrollo económico». Fernández detalló los beneficios de «contar con instituciones fuertes, que den seguridad y transparencia», así como de un ambiente de respeto por las normas. No es una cuestión de mero cumplimiento, señaló. El cómo se cumplen las reglas también importa, continuó en defensa de «la importantísima seguridad jurídica». Todo lo anterior «es lo que ayuda a reducir las incertidumbres y a fijar cómo son los sistemas de incentivos en la economía. Es la forma de que los crecimientos sean sólidos y estables en el tiempo», explicó.

En este sentido, incidió en que «las reglas de funcionamiento de las instituciones y los incentivos son tan importantes como las dotaciones de recursos». Por el contrario, «los riesgos, la incertidumbre y la desconfianza» asociados a la falta de instituciones que funcionen correctamente «son factores que influyen decisivamente no solo sobre los precios, sino que además inhiben las transacciones entre los agentes económicos». De ahí, añadió, la importancia que en el crecimiento tienen «no solo los costes de producción sino los costes en que se incurre para obtener información, la negociación, el diseño, la vigilancia, el cumplimiento de los contratos y la protección de los derechos de propiedad». Por todo ello, Fernández defendió que el dinamismo de la economía requiere de «una supervisión constante».

El presidente de los economistas asturianos, Miguel de la Fuente, repasó la labor del colegio y llamó la atención sobre el modelo educativo español, que «debería enseñar a emprender» y dotar a los estudiantes de «espíritu crítico». Además, señaló «un déficit claro» de la formación económica de la ciudadanía en general.

Al acto asistieron, entre otros, Francisco Delgado, director general de Innovación y Emprendimiento del Principado; Nicolás Álvarez, presidente del Consejo Económico y Social; Valentí Pich, presidente del Consejo General de Economistas; Álvaro Cuervo, director del Colegio Universitario de Estudios Financieros; José Antonio Díaz Lago, director económico financiero de Hunosa; Miquel Molins, presidente de la Fundación Banco Sabadell; Ángel Rodríguez-Vallina, director general de Asturgar; Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Princesa; Francisco Vaciero, presidente del Club Asturiano de la Calidad; Jesús Sanmartín, presidente del REAF y los catedráticos Francisco González y Juan Antonio Vázquez.