La defensa de Villa pide investigar si, de existir delito, el exsindicalista tuvo «cómplices»

Ana García Boto, con José Ángel Fernández Villa y su esposa, en su comparecencia del pasado día 13 en los juzgados.
Ana García Boto, con José Ángel Fernández Villa y su esposa, en su comparecencia del pasado día 13 en los juzgados. / Pablo Lorenzana
  • Recurre el auto de la jueza en el que se deniegan nuevas diligencias

La defensa de José Ángel Fernández Villa no está dispuesta a tirar la toalla. La abogada Ana García Boto acaba de recurrir el auto de la magistrada que instruye la querella interpuesta por el SOMA contra el exlíder minero en el que denegaba la amplia lista de pruebas y testificales solicitadas tras la comparecencia judicial de su cliente, y cuando la instrucción del caso está a punto de concluir.

La contundencia con la que la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Oviedo rechazó una por una cada diligencia requerida por la defensa del investigado –hasta el punto de calificarlas de «impertinentes» y «dilatorias»– no parece haber amilanado a su abogada. La letrada ha presentado un recurso de reforma y subsidiario de apelación –elevando de esta forma su petición a la Audiencia Provincial– contra el citado auto al considerarlo «lesivo y discriminatorio» y ha reiterado su solicitud de nuevas diligencias argumentando que su rechazo causa una «indefensión palmaria» en el exdirigente sindical, a quien el SOMA le reclama ahora 430.000 euros.

El nuevo requerimiento por parte de Ana García Boto era más que previsible, a tenor de la amplia trayectoria de recursos que acumula en esta instrucción. En su escrito la letrada defiende uno por uno el interés de cada una de las pruebas solicitadas para poder determinar «si tal conducta es constitutiva del delito o no» y, en caso afirmativo, «investigar si han existido coautores o cómplices en la comisión del hecho».