El Comercio

«Zapico era quien mandaba en La Camocha», dice un ex director facultativo de la mina

Margarita García, en primer término, junto a Guillermo Honrubia y Manuel Martín, en la que fue la sexta sesión del juicio.
Margarita García, en primer término, junto a Guillermo Honrubia y Manuel Martín, en la que fue la sexta sesión del juicio. / D. ARIENZA
  • «A la hora de pagar algo se necesitaba su firma», declara en el juicio el ingeniero, que exculpó a Margarita García. La directora financiera «era una mandada», dijo

La sexta sesión del juicio por el posible fraude de subvenciones en Mina La Camocha comenzó como acabó la quinta. Con un desfile de camioneros haciendo memoria, para ratificar que entre septiembre y diciembre de 1999, coincidiendo con la investigación de la Ucifa de la Guardia Civil, realizaron múltiples viajes desde los puertos de Avilés y El Musel a la explotación gijonesa, donde basculaban carbón importado en una pila -ubicada en una parcela anexa la mina, conocida como 'La Topera'- y, posteriormente, cargaban de otro montón mineral que después llevaban a la térmica de Aboño. La tesis de la acusación pública es que la mina compraba carbón extranjero para mezclarlo con el suyo y vendérselo a la central como propio, con el objetivo de cobrar las ayudas europeas. Nada que no se hubiese escuchado ya en el presente procedimiento judicial, hasta que el ingeniero de minas y exdirector facultativo de La Camocha desde finales del año 2000 hasta su cierre (es decir, en la época inmediatamente posterior a la de los hechos investigados), José Luis Álvarez, exculpó en su declaración a una de las acusadas, la exdirectora financiera de la compañía, Margarita García. Lo hizo volcando toda responsabilidad en el exconsejero de Industria y directivo de la compañía, Víctor Zapico, quien falleció el pasado mes de abril, reduciendo de cinco a cuatro el número de acusados.

El testigo aseguró ante el juez que «Víctor Zapico era la persona que coordinaba la empresa. Era el que mandaba en la mina» y explicó que en la compañía apenas se podía realizar ningún movimiento sin su autorización. Era, además, «quien decidía lo que se compraba y cuándo. Y todas las autorizaciones de compras pasaban por su mesa». Y era quien trataba con el dueño, el también fallecido Fernando García Brugos.

El trabajo de Margarita García, añadió, «era como el mío, puramente técnico. Era una mandada. Aunque fuera la directora financiera, a la hora de pagar cualquier cosa lo que se necesitaba era la aprobación de Víctor Zapico».

Una de las razones por las que la directora financiera se sienta en el banquillo de los acusados es que el Ministerio Fiscal y la Abogacía del Estado consideran que se falsificaron facturas procedentes y dirigidas a las empresas Hullas Coto Quirós y Trabajos y Explotaciones, que supuestamente se encargaban de comprar el carbón para la mina. Creen que esta operación se enmascaraba falseando la contabilidad, atribuyendo estos movimientos a otros conceptos y servicios. «Los conceptos que aparecen en las facturas son servicios tanto contratados como adquiridos con esas empresas y es normal que llevasen la firma de Margarita», insistió el ingeniero.

José Luis Álvarez reconoció que La Camocha compró carbón, pero aclaró que su destino eran los vales para los trabajadores, el consumo propio y la venta a particulares, no a la térmica de Aboño. No encontró explicación al desfase de miles de toneladas entre la cantidad que se dedicaba a estos fines y la que los investigadores calculan que se llegó a importar.

Su testimonio también fue una alegría para Ángel García Brugos, administrador único de Hullas Coto Quirós, cuya defensa alega que en el momento de los hechos se encontraba estudiando en la Universidad en León y que eran sus hermanos mayores los que se encargaban del negocio. «A él le conocí muchos años después», concedió el testigo.

Y una cosa más. Una opinión: «Habría sido un contrasentido que se hubiesen importado finos. Ya que vas a pagar el transporte lo normal es que al menos compres carbón de mejor calidad».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate