«Hay que intentar salvar a Duro, si no será una derrota colectiva»

«Hay que intentar salvar a Duro, si no será una derrota colectiva»
Acacio Rodríguez, en la sala de reuniones de Duro. / PALOMA UCHA

Acacio Rodríguez anima a los accionistas a votar hoy en la junta general a favor de una ampliación de capital clave para la supervivencia del grupo

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

Acacio Rodríguez es «optimista por naturaleza», pero también prudente. Por eso enfoca la junta general de accionistas, que se celebra esta tarde en el Hotel de la Reconquista de Oviedo, con el ánimo de «intentarlo». «Hay que ir a por ello, si no será una derrota colectiva», advierte. «Esperemos que impere el buen sentido del accionista. Una vez que los títulos han perdido valor, no castiguemos la historia. La empresa son 160 años de actividad. Duro Felguera es mucho más que las acciones».

El presidente del grupo asturiano evita referirse a quien viene defendiendo la opción de un concurso de acreedores, es decir, su antecesor el cargo y consejero, Ángel Antonio del Valle, de la familia Arrojo, principal accionista de la ingeniería. «Hay que mirar hacia el futuro, no enzarzarnos en discusiones de consejos. Tenemos que ser una sociedad abierta al futuro». No obstante, avisa de que el concurso sería «el fin de la empresa». «Un ejecutivo tiene que respetar la ley ante terceros y la ley concursal te protege para que te reestructures, pero en el caso de Duro Felguera, con la empresa matriz en España y el 90% de los proyectos en el extranjero, sería inmanejable. Al día siguiente se encontraría con todos los proyectos paralizados y ciento y pico más de deuda. De ahí no saldría. Y si encima tenemos un acuerdo con la banca, intentémoslo. Desde un punto de vista individual y egoísta, igual estás más protegido con la ley concursal, pero desde un punto de responsabilidad social colectiva esta es la opción. Todos los consejeros independientes hemos tenido la misma visión, sin fisuras».

En una de las paredes de la sala de reuniones de la sede de Duro Felguera donde se produce esta conversación con El COMERCIO están colgados los retratos de casi todos sus antecesores (faltan Juan Carlos Torres Inclán y Ángel Antonio del Valle). «Todos estos paisanos se dejaron el pellejo para que la compañía saliera adelante. ¿Cómo vamos a dejar que la más anciana de la Bolsa de Madrid se nos vaya de las manos?»

Acacio Rodríguez quiere ir paso a paso. El primer 'salvoconducto' es la junta general de mañana, porque «si el deseo de los accionistas es que no haya ampliación de capital, la empresa se acabó». Lejos de ese pensamiento, el presidente de Duro Felguera ya piensa en el proceso que sigue a continuación. La consultora que pilota la ampliación les ha transmitido que «se puede conseguir». Ya anticipó ayer, en la presentación en Madrid del plan estratégico a los inversores, que «hay inversores interesados», «de todos los perfiles». Entre ellos, el grupo catarí Arabian Constrution Engineering Company (Acec).

¿Caben sorpresas? «En ocasiones se producen sorpresas al final. Estos procesos no suelen acabar como empiezan», sostiene Acacio Rodríguez.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos