«Los asturianos están muy endeudados»

Magistrados critican en Oviedo la ley de Segunda Oportunidad y denuncian que los requisitos extrajudiciales paralizan muchos procedimientos

C. GARCÍA / L. MAYORDOMOOviedo

Desde que el Gobierno abrió la puerta en 2015 a los autónomos y particulares para que accedieran a la Ley de la Segunda Oportunidad (hasta entonces se limitaba a las empresas), pocos han sido los casos que han llegado a buen puerto. Y es que los requisitos extrajudiciales que exigen paralizan, en ocasiones, el procedimiento incluso antes de que llegue al juzgado. Así lo denunciaron ayer los magistrados de la Audiencia Provincial de Valladolid, Francisco Pañeda, y el magistrado del juzgado número 1 de Santander, Carlos Martínez de Marigorta, en la mesa redonda que tuvo lugar en el paraninfo de la Universidad de Oviedo. Ambos juristas fueron muy críticos con la ley y defendieron la propuesta no de ley presentada por Podemos en el Gobierno que, entre otros cambios, plantea reducir de cinco a tres años los plazos de los acreedores. A la mesa redonda, moderada por Jorge Caicoya, asistió además Raphael Nagel, presidente de la fundación que lleva su nombre con la que desde hace medio año asesora a colectivos en riesgo de exclusión social debido a su endeudamiento.

La ley nació con la idea de ser un balón de oxígeno para pequeños empresarios y personas particulares, como un vehículo legal en caso de que su aventura emprendedora haya fracasado y no puedan hacer frente a las deudas contraídas. Raphael Nagel defiende su objetivo, pero critica la forma en la que se aplica en España. Viajó desde Barcelona -desde donde asesora a familias y particulares a buscar una solución a su situación- hasta Asturias para asistir a la conferencia. «La situación está muy mal. Asturias está muy sobreendeudada, la situación es dramática», señaló. Basta, dijo, con dar un paseo y ver cómo en las calles más importantes de la capital hay bajos vacíos y muchas casas en venta. El problema, cuenta, surge cuando un banco concede créditos a particulares y familias que no cobran más de 967 euros. «Es de sentido común y ahí la culpa lo tienen las entidades bancarias». A diferencia de lo que ocurre en su país de origen, en Alemania, donde existen 1.850 entidades financieras, en España son 14, de las que cuatro «copan más del 90% del mercado». Un dato que, a su juicio, explica que «las condiciones de los créditos rayen la administración desleal». El problema está, dice, en que salvo en Cataluña, en el resto de comunidades «no existe un juzgado que se ocupe únicamente de los concursos, y en el desconocimiento de la figura de la segunda oportunidad». No siempre esa ley es la primera solución al endeudamiento. Existen más caminos. Por ejemplo, cuenta, ya hay sentencias en las que el juez, ante un embargo, «permite a una familia que se quede con su vivienda porque entiende que si debe 150.000 euros y la casa vale 100.000, quitándosela no condona la deuda». Y ya existen casos, explica Nagel, en los que el banco decide cobrar el euribor más el 0,25 a un particular. A su juicio el problema de España es que los concursos de acreedores «están mal planteados». Desde su fundación incluso han acudido a jurisdicciones fuera de España para resolver alguno de los casos que le llegan.

En líneas generales, en la mesa redonda, los tres coincidieron en que la ley en sí misma no está bien planteada y reclaman además la reforma de la ley concursal. Desde que puso en marcha la Fundación Nagel ya han atendido a 350 personas en medio año. Otro dato importante que pusieron sobre la mesa: «solo un 1% de los concursos no acaban en cierre».

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