La banca estudia una quita de la deuda de Duro Felguera de hasta el 60%

Ángel del Valle, en la última junta general de accionistas. /  M. ROJAS
Ángel del Valle, en la última junta general de accionistas. / M. ROJAS

La prórroga de la tregua se extendería hasta el 15 de enero de 2018, sujeta a la adhesión del BBVA, Bankia y Liberbank y la financiación sindicada de Núcleo

O. VILLA / S. BAQUEDANO GIJÓN.

El proceso de reestructuración de la deuda de Duro Felguera con el pool bancario es una negociación en la que todas las partes tienen mucho que perder, pero también mucho que conservar. En los últimos datos presentados por Duro Felguera ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía informa de que en los primero seis meses de 2017 la deuda viva se ha reducido en 15 millones de euros, pero aún así, aún debe a la banca 229 millones. Un alto riesgo para la continuidad de la compañía, que en el peor escenario llevaría a todos los implicados a un conflicto de suma cero. Así lo está evaluando la banca, que ya está comenzando a estudiar un escenario de largo plazo que pasaría por aceptar una quita de la deuda que algunas fuentes bien informadas de las negociaciones afirman que «podría llegar hasta el 60%».

Es eso, o la posibilidad de perderlo todo. En todo caso, las partes se han dado tiempo de nuevo. Duro Felguera remitió anoche un hecho relevante a la Comisión Nacional del Mercado de Valores para informar de que ya ha suscrito con el Banco Santander, CaixaBank, Sabadell y Popular (integrado ahora en Santander) una prórroga del acuerdo de espera o tregua bancaria ('standstill'). Sin embargo, dicha prórroga se encuentra ahora pendiente de la aceptación por parte de Bankia, BBVA, el Banco Cooperativo Español y Liberbank. Los dos primeros deberían dar su conformidad antes del 6 de octubre próximo, mientras que Liberbank y el Banco Cooperativo Español tienen plazo hasta el 26 del mes que hoy comienza.

La prórroga daría un nuevo plazo a Duro Felguera para avanzar e n los varios frentes que tiene abiertos para recolocarse financieramente, y sería hasta el 15 de enero de 2018 si finalmente se concreta. Entre las condiciones que impone la banca está la de darle una salida a la financiación sindicada de DF Núcleo, uno de los puntos que más asperezas está causando entre las entidades financieras y la dirección de Duro Felguera, a la que se acusa de haber emprendido una serie de adquisiciones, como la de Núcleo o la del edificio de la sede madrileña de la ingeniería.

Y la estructura directiva de Duro, como la propia compañía comienza a reconocer ya ante la CNMV, tendrá que variar para adecuarse a la nueva gestión que la banca exige para que la ingeniería retorne a los beneficios de forma consistente, pueda hacer frente a sus obligaciones financieras y recupere el prestigio que la ha caracterizado en su siglo y medio de historia

Búsqueda de socios

De forma paralela a la negociación con la banca, la compañía asturiana comenzó a mantener reuniones con los directivos de los grupos que la 'cortejaban'. Como publicó EL COMERCIO en exclusiva el 22 de julio. Acciona, Elecnor y un grupo inversor británico buscaban su entrada en el grupo industrial asturiano. A estas tres opciones, con las que firmó un acuerdo de confidencialidad, se sumaba una cuarta firma china que se descartó casi desde el inicio. Acciona lideraba las alternativas que barajaba Rothschild and Company, la asesoría financiera contratada por la empresa que preside Ángel del Valle para la búsqueda de un socio inversor.

Tras el verano, prosiguieron los movimientos. El 12 de septiembre, Acciona sorprendía con el anuncio de su retirada del proceso de negociación, tras numerosas reuniones entre directivos de ambas firmas y visitas de responsables de Acciona a las instalaciones del grupo industrial en Asturias. La compañía que preside José Manuel Entrecanales eludía dar explicaciones sobre su retirada. Al parecer, ha decidido centrarse en otros horizontes, como la tecnología eólica.

Tras la retirada de Acciona del proceso de negociación, en la actualidad se han firmado acuerdos de confidencialidad con al menos cinco firmas interesadas y dos grandes patrimonios, más conocidos como 'family offices'. Entre las firmas, se mantiene el fondo británico Bybrook y Elecnor, y entre los segundos suenan diversos nombres, como los Roig -el dueño de Mercadona y sus hermanos- y la familia Riberas, propietaria del grupo Gestamp, uno de los líderes mundiales en la fabricación y comercialización de componentes del automóvil. Duro tiene cuatro meses por delante, hasta el 15 enero de 2018 en que finaliza la tregua bancaria, una nueva oportunidad para solventar su situación financiera, volver a obtener contratos y recuperar su prestigio.

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