El Comercio

CSI y Liberbank asumen que la causa por el ERE de junio de 2013 irá al Supremo

La sala de lo Social de la Audiencia Nacional acogió ayer una sesión del juicio por el ERE de Liberbank que estuvo en vigor de junio a diciembre de 2013, que fue anulado por una sentencia de la propia Audiencia en noviembre de ese año. En el trámite de ejecución de dicho fallo, la Audiencia dejó en suspenso las actuaciones hasta que se examinaran las demandas de varias centrales sindicales contra las medidas que, según explicó ayer José Ramón Estévez, de la CSI, «adoptó unilateralmente la dirección de Liberbank antes de que se firmase por parte de UGT y CC OO, que lo firman todo pero que ni siquiera accedieron a firmar esas medidas».

Ese ERE es el que se juzgaba ayer en la Audiencia Nacional. Tanto la parte sindical como la empresa se ratificaron en sus respectivas posiciones anteriores, y ambas partes dejaron claro que, sea cual sea el fallo, esta causa acabará en la instancia superior, el Tribunal Supremo, pues ambas están dispuestas a recurrir la sentencia si contraviene sus intereses. De hecho, la empresa tiene provisionados siete millones de euros por si la decisión de la última instancia judicial, que no se produciría antes de un año y medio, fuera contraria a sus postulados.

También en este punto hay una discrepancia palmaria entre los sindicatos y la empresa. La CSI asegura que las medidas unilaterales «dejaron de estar en vigor al ser sustituidas por el ERE y, por tanto, Liberbank debe devolver a los trabajadores los salarios y beneficios sociales descontados por dicho ERE, que suman -calcula- 70 millones».