El Comercio

El Banco Popular prevé cerrar siete oficinas en Asturias

  • Los cambios afectarán a 42 empleados, según los sindicatos, que ya han convocado concentraciones contra el ERE

El Banco Popular pretende cerrar siete de las 37 oficinas que tiene en Asturias, según informaron ayer los sindicatos tras mantener en Madrid la segunda reunión con la dirección de la entidad financiera desde que el pasado 6 de octubre presentara un Expediente de Regulación de Empleo (ERE), que en el conjunto del país echara el cerrojo a 302 sucursales y afectará a 2.894 trabajadores. En Asturias, el cierre de esas siete oficinas afectará a 42 empleados, a los que se ofrecerá «movilidad geográfica», tal y como proyecta incluir la entidad en la negociación con las organizaciones sindicales.

De las siete oficinas que cerrará Banco Popular, dos están en Gijón, en la calle de Donato Argüelles y en el Alto de Pumarín, y otras cinco se ubican en Oviedo, en las avenidas de Fernández Ladreda, Pumarín y el Cristo; en Ciudad Naranco, y en la esquina de las calles Quintana con la de Santa Susana. Sus servicios serán trasladados a las sucursales más próximas.

El banco que preside Ángel Ron convocará de nuevo a los sindicatos el próximo jueves, para tratar de cerrar un acuerdo que permita prolongar el ERE hasta el 30 de junio de 2017. Los sindicatos ya han mostrado su rechazo a los planteamientos de la entidad. En Asturias, UGT y CC OO han convocado concentraciones en Oviedo en protesta por el ERE, que califican de «salvaje, al pretender la destrucción de 2.900 puestos de trabajo». Las concentraciones tendrán lugar en la calle de Uría, frente a la oficina principal de la entidad. La primera será este jueves, a las 12 horas, y el próximo día 20 de octubre, a las 17.30 horas.»

«Despido colectivo»

Herminio González, responsable del sector financiero de UGT en Asturias y portavoz del comité de empesa del Banco Popular en la región, advierte de que «estos movimientos carecen de justificación y pueden llevar a la falta de viabilidad de la entidad».

Las movilizaciones por el ERE en el Grupo Banco Popular tendrán lugar en todo el país. La Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT espera que la dirección de la empresa recapacite y modifique su intención de llevar adelante «este despido colectivo». Aduce, entre otras cuestiones, que es «una inmoralidad despedir a 2.900 trabajadores para que los accionistas cobren dividendos o para que los directivos reciban remuneraciones extraordinarias».