La Audiencia suspende los embargos hipotecarios por cláusulas abusivas

  • La medida, que se refiere a los vencimientos anticipados y a los intereses de demora, se mantendrá hasta que el tribunal europeo se pronuncie al respecto

Los embargos hipotecarios en los casos en los que concurran cláusulas de vencimiento anticipado o intereses de demora abusivos han sido suspendidos en Asturias. Así lo decidió el pleno de magistrados de las secciones civiles uno, cuatro, cinco, seis y siete de la Audiencia Provincial, que ha dictado una instrucción por la que se suspenden en la región estos procedimientos en aquellos casos en los que los deudores hayan demandado a los bancos al considerar abusivas sus cláusulas de vencimiento anticipado o las de interés de demora.

Esta suspensión se refiere a los procedimientos en los que el deudor tenga la condición de consumidor y en los que se suscite la nulidad por abusividad de cláusulas de vencimiento anticipado o de interés de demora. Según informó ayer el Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA), la suspensión de este tipo de ejecuciones hipotecarias se mantendrá hasta la resolución de las cuestiones prejudiciales formuladas al respecto por el Tribunal Supremo ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

Cabe recordar que el propio Tribunal de Justicia de la Unión Europea dictó el pasado mes de diciembre una sentencia en la que se opuso al criterio del Supremo y sentenció a favor de la retroactividad de las devoluciones por cláusulas suelo abusivas.

«Transparentes»

Respecto a este tipo de cláusulas, el Tribunal Supremo considera que aquellas negociadas individualmente por los clientes con el banco «son transparentes», según recoge en una sentencia en la que da la razón a Caja Rural de Teruel respecto a una demanda que reclamaba la nulidad de una cláusula suelo. En este caso, esta condición había sido negociada individualmente por los demandantes y la entidad bancaria, puesto que pactaron un suelo inferior al que normalmente establecía la entidad.

El dictamen abre la puerta a que otras entidades financieras, como el Banco Sabadell, que siempre han defendido la legalidad de sus cláusulas suelo, puedan intentar batallar con más fuerza en los tribunales las peticiones de devolución, siempre que acrediten que había conocimiento por parte del cliente antes de la firma del contrato.

El Supremo argumenta su fallo en que la cláusula suelo no estaba «enmascarada entre una multitud de datos», sino que había sido negociada por los demandantes y la entidad y que el notario presente en la firma del contrato hipotecario advirtió a los clientes de la existencia de la cláusula. De hecho, la sentencia resalta que el suelo fijado en esta hipoteca era inferior al que normalmente establecía la entidad, lo que a juicio del Supremo muestra que hubo una negociación. En base a estos elementos el alto tribunal considera que la cláusula cumple con los requisitos de transparencia establecidos por el propio tribunal en 2013.

El Supremo considera que los demandantes «conocían con precisión el alcance y las consecuencias de la aplicación de la referida cláusula suelo, que negociaron individualmente y terminaron por aceptar en uso de su autonomía para negociar».