La banca en Asturias suma nueve años de ajuste con 4.000 empleos menos

El estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 y la digitalización abocan al cierre de 242 sucursales en el Principado

S. BAQUEDANO GIJÓN.

La convulsión sufrida en la banca en esta última semana, con la compra del Popular por el Santander al precio de un euro, que supuso que los accionistas perdieran el 100% de su inversión, y el desplome de Liberbank en la Bolsa, ha vuelto a agitar los cimientos de un sector que vive un largo proceso de reestructuración desde el estallido de la burbuja inmobiliaria. La crisis económica y la digitalización han abocado a la banca a una reconversión que en Asturias ha supuesto el cierre de 262 oficinas y la desaparición de 4.000 empleos en los últimos nueve años.

Según los datos del Banco de España, al cierre de 2016 en el Principado operaban 712 sucursales bancarias mientras que en 2008 había 974 oficinas abiertas. A la par que han ido descendiendo el número de sucursales también lo han hecho el número de trabajadores. La banca cuenta actualmente en Asturias con unos 3.000 empleados. En los años ochenta, daba ocupación a 15.700 personas y en el año 2008, poco antes de la explosión de la crisis financiera, eran 7.000 las personas que trabajaban en este sector. Así pues, el Principado tiene hoy en día el mismo nivel de oficinas que en los años ochenta pero con 12.700 empleos menos.

El proceso de ajuste aún no ha concluido. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que aún existe margen para la consolidación y el cierre de oficinas que permita aumentar la rentabilidad, según apunta la organización en su informe 'Estudios económicos de la OCDE: España 2017'.

La dirección de Liberbank y los sindicatos inician hoy la negociación del ERELa OCDE considera que aún hay margen en España para el cierre de oficinas

Ronda oficial

El caso es que las entidades financieras continúan con su particular proceso de reconversión. Como ejemplo, hoy mismo, la dirección de Liberbank y los sindicatos comenzarán la ronda oficial para negociar un plan que, según la propuesta de la entidad financiera, daría salida indemnizada y voluntaria a 525 trabajadores mayores de 59 años. Una vez acordada la representación sindical de la mesa oficial de negociación, ambas partes iniciarán las conversaciones. Aunque algunas centrales, como la CSI y CSICA, ya han rechazado las propuestas del banco, el resto aguardará a conocer la documentación que justifica el nuevo ERE para valorarlas.

Los recortes de plantilla han sido enormes en toda España. Mitad por obligación, mitad por la propia naturaleza del sector, sobredimensionado desde hace años al albor del boom inmobiliario que desembocó en una crisis sin precedentes. Esta descomunal crisis se desató en buena parte por comportamientos globales de la propia banca, pero también por un cambio radical, aunque tan parsimonioso como imparable, en la relación de la banca con sus clientes.

Tras la aprobación de la ayuda monetaria europea, se cambió el chip. La banca española tenía que ajustar sí o sí. En España, desde 2009 y hasta el año 2013, el conjunto de las entidades financieras del país recortaron sus plantillas en alrededor de 30.000 empleos, el 70% de lo que se prevé en total. La mayoría, a través de prejubilaciones y bajas voluntarias e incentivadas.

No hay que olvidar tampoco que la banca vive una auténtica revolución tecnológica. Los cambios de hábitos de los consumidores, la penetración de internet y la expansión de las nuevas tecnologías han empujado a las entidades a afrontar su digitalización para no quedarse atrás en un mercado cada vez más competitivo. Prácticamente todos los bancos han iniciado ya el paso a la esfera digital. Cada vez más clientes llevan hoy el banco en un dispositivo móvil, y las oficinas a pie de calle son cada vez menos.

Al final de la reestructuración, el sector bancario español no sólo acabará con menos grupos pero más grandes y algunas entidades medianas. Acabará también con un nivel de empleo similar al que había en la década de los setenta del siglo pasado. Con un total de 218.000 empleados, desde el pico de los 270.855 de 2008. Esas son las previsiones del sector, que van en línea con las peticiones de las autoridades europeas.

Fotos

Vídeos