Una nueva sentencia dice que la banca negoció la cláusula suelo con el cliente

Un juzgado de Gijón desestima la demanda de un cliente del Sabadell que buscaba mejorar las condiciones de la hipoteca del promotor

S. B. GIJÓN.

El Juzgado de Primera Instancia número 2 de Gijón ha resuelto a favor de un banco en el caso de una demanda por una cláusula suelo. El hecho de que en esta operación hubiera un tercer implicado, el promotor de la vivienda en venta, posibilitó que se demostrase que la entidad financiera, el Sabadell Herrero, había negociado las condiciones de la hipoteca con su cliente. No es la primera vez que los jueces dan la razón a la banca española, denostada por cláusulas de suelo abusivas. Cada vez son más las sentencias favorables al sector, al demostrarse que hubo algún tipo de negociación, y que echan por tierra la acusación de falta de información y de transparencia por parte de las entidades financieras. Como todo en la vida, ni todos los bancos engañan, ni todos los clientes dicen la verdad. Si lo primero fuese cierto, las entidades financieras de este país no habrían sobrevivido durante décadas a las grandes crisis y momentos económicos complejos.

En el fallo dictado el pasado 3 de julio por la magistrada del juzgado gijonés, se absuelve al Sabadell de las pretensiones formuladas por un cliente que pedía que se declarase «abusiva y nula» la hipoteca firmada para la compra de una vivienda, una operación que se efectuó el 7 de junio de 2006, así como cobrar todos los gastos notariales y registrales derivados de la escritura. Por su parte, la entidad demandada defiende que la cláusula suelo fue negociada con el demandante pactando una novación modificativa del préstamo hipotecario en el que se subrogó, en concreto, en el extremo relativo al tipo de interés y cláusula suelo que cumple con los requisitos de incorporación y transparencia, «por lo que la demanda debe de ser desestimada».

La sentencia se refiere a la doctrina establecida por el Tribunal Supremo al declarar la procedencia de realizar un control de transparencia de las condiciones generales de los contratos concertados con los consumidores, y en especial de aquellas que regulan los elementos esenciales del contrato, como la adecuación entre el precio y retribución, pero del procedimiento contradictorio llevado a cabo en el juicio puede concluirse que «el profesional ha dado a su cliente la información necesaria para que su voluntad haya quedado correctamente informada y formada».

Además, «consta acreditado que la parte actora se subrogó en el préstamo hipotecario concertado en su día por la entidad que le vendió la vivienda con el Banco demandado». En el préstamo al promotor se había pactado un determinado tipo de interés. Con ocasión de la novación que afectó a la duración del préstamo y al tipo de interés las condiciones se modificaron de forma más favorable al demandante.

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