Los bancos dan un respiro a Duro hasta enero y le avalarán mientras busca socios

Ángel Antonio del Valle. / M. R.
Ángel Antonio del Valle. / M. R.

El fondo británico Bybrook, Elecnor y los hermanos Roig, entre las siete firmas interesadas en entrar en el capital del grupo industrial asturiano

GIJÓN.

Los bancos dan un nuevo respiro a Duro Felguera, después de que su Consejo de Administración aceptara una prórroga de cuatro meses para tratar de cerrar la refinanciación de su deuda, que asciende a 240 millones de euros. Además, volverán a dar avales para que el grupo asturiano pueda optar a nuevas contrataciones.

Pasadas las once de la noche del miércoles, los consejeros de Duro, incluido su presidente, votaban la propuesta de la banca acreedora. Aunque la nueva 'tregua' bancaria no era inicialmente del agrado de Del Valle, la votación -secreta, como todas las del máximo órgano ejecutivo- salió finalmente favorable a la ampliación del acuerdo de espera ('standstill'), que finalizaba este mismo sábado y que ahora se prorroga hasta el 31 de enero de 2018. En este tiempo, las entidades financieras renuncian a ejecutar cualquier vencimiento de deuda -a finales de octubre afronta la amortización parcial de 90 millones- y ello permite a la compañía seguir pagando las nóminas a sus trabajadores. El propio presidente había reconocido el pasado martes ante los sindicatos que la situación financiera es tan «complicada y compleja» que solo podía garantizar el pago de salarios de los meses de septiembre y octubre.

El Consejo de Administración de Duro ha dado luz verde a la ampliación del 'standstill', pero no a todo el plan propuesto por Banco Santander y su filial de leasing, CaixaBank, Banco Sabadell, Banco Popular, Bankia y BBVA para reflotar el grupo asturiano. La propuesta de los bancos incluye, además de la concesión de un nuevo periodo de moratoria, el diseño de una solución definitiva para la compañía, que pasa por una ampliación de capital, capitalización de la deuda, entrada de nuevos inversores y un cambio de gestión que pasa por la salida de Del Valle del Consejo. En este último punto, el presidente del grupo lo tiene muy claro y así se lo ha expuesto a quienes le han preguntado por ello. Él no será un impedimento, pero solo estará dispuesto a dejar el cargo cuando «todo esté encarrilado». Ese es el pulso que mantiene con Miguel Zorita, el asesor del Consejo que cuenta con la confianza de la banca.

De forma paralela a la negociación bancaria, Duro sigue negociando con posibles socios inversores. La ampliación de la 'tregua' hasta enero de 2018 hizo que algunos sectores especularan ayer con la posibilidad de que Acciona se sumara de nuevo a la puja. Cabe recordar que la compañía que preside José Manuel Entrecanales había trasladado la imposibilidad de presentar una eventual oferta por Duro antes de principios de 2018. Hasta su autodescarte a mediados de septiembre, Acciona lideraba el proceso tutelado por la firma de inversión Rothschild, pero tras analizar las cuentas e informes del grupo asturiano, decidió retirarse y buscar otros horizontes, por ejemplo, en la tecnología eólica. Y en esas se encuentra.

Hoy en día Duro tiene firmados acuerdos de confidencialidad con al menos cinco firmas interesadas y dos grandes patrimonios, más conocidos como 'family offices'. Entre las firmas, se mantiene el fondo británico Bybrook y Elecnor, y entre los segundos suenan diversos nombres, como los Roig -el dueño de Mercadona y sus hermanos- y la familia Riberas, propietaria del grupo Gestamp, uno de los líderes mundiales en la fabricación y comercialización de componentes del automóvil. Algunos medios apuntan a que Duro mantiene conversaciones con representantes de la corporación China State Construction Engineering (CSCE), pero otras fuentes ven lejana esta opción.

Mientras se negocia la entrada de inversores en Duro, también siguen a la venta activos importantes como el edificio de Madrid, adquirido por 35 millones de euros. Al parecer se espera una oferta inminente por este inmueble.

Como publicó este periódico el pasado 25 de julio, la multinacional francesa Alstom se interesó hace tiempo por la división de Raíl de Duro Felguera, es decir, el taller de Mieres que dirige Fernando López. Ahora bien, según fuentes del sector, la compañía gala examina con lupa el caso del cártel que se repartía suministros del AVE, en el que se encontraba el grupo asturiano, y que fue sancionado el pasado año por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El comité de empresa de Duro Felguera Rail y las Federaciones de Industria de CC OO y MCA-UGT advirtieron ayer de que estarán «muy vigilantes» al desarrollo de las posibles conversaciones que se pueden estar dando sobre la venta de esta unidad productiva del grupo. «No aceptaremos ningún tipo de venta ni desmantelamiento de esta filial. Cualquier tipo de negociación que pueda suponer la venta de Duro Felguera Rail deberá ir acompañado de proyectos industriales y de inversión con garantías del mantenimiento del empleo». Además, exigen que aquellas firmas interesadas en hacerse con las actividades de Duro Felguera Rail, sean conocedoras del sector ferroviario y de total solvencia económica.

Más noticias

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos