Baragaño y Paniceres optan a las presidencias de las cámaras con la fusión como objetivo

Los candidatos a presidir las cámaras de comercio de Gijón y Oviedo, Félix Baragaño y Carlos Paniceres, conversan animadamente. / DANIEL MORA
Los candidatos a presidir las cámaras de comercio de Gijón y Oviedo, Félix Baragaño y Carlos Paniceres, conversan animadamente. / DANIEL MORA

Los candidatos a dirigir las instituciones de Gijón y Oviedo consideran esencial fomentar la coordinación para tener una posición más sólida

PALOMA LAMADRID GIJÓN.

Están en puntos de partida muy alejados, pero la meta es la misma: ocupar la presidencia de la Cámara de Comercio. Félix Baragaño es ya un veterano en estas lides. Desde 2011, encabeza la organización que aglutina al empresariado gijonés. Por su parte, Carlos Paniceres se estrena en unas elecciones camerales, las de Oviedo, aunque conoce de cerca cómo funciona una entidad dedicada a defender los intereses de la patronal, ya que ocupa la vicepresidencia de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade). En Avilés aún no se han presentado candidaturas de manera oficial, aunque todo apunta a que Luis Noguera, actual vicepresidente primero, concurrirá a las elecciones.

EL COMERCIO reunió a Baragaño y Paniceres el pasado viernes. Ambos barajan proyectos para el futuro de distinta índole, pero coinciden en la necesidad de que las tres cámaras de la comunidad aúnen fuerzas para mantener una posición más sólida. El gerente del Grupo SEM y el consejero delegado de Transinsa ven con buenos ojos apuntan a una mayor coordinación para mejorar su capacidad operativa. «Todos pensamos en que avanzar hacia ese modelo de integración no es fácil. Las tres cámaras son centenarias, tienen su tradición...», apunta Baragaño. La opción idónea para el presidente cameral de Gijón consiste en construir un modelo en que cada institución «siga siendo un referente en lo local», porque esta sensación de cercanía es la que tienen los empresarios de cada zona, pero que dialoguen con una sola voz ante ciertas administraciones y representantes de la sociedad fuera del ámbito municipal. «Una cámara única, más fuerte, que sea interlocutora ante los agentes sociales, el Principado, Bruselas...», detalla Baragaño, que hace un llamamiento a buscar ese prototipo que incluya ambas características. «Lo mejor de lo local con lo mejor de lo supralocal», resume.

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«Respetar la historia»

Por su parte, Paniceres resalta que «algunos sectores tienen cuatro o cinco asociaciones para un mismo tema y ese no es el camino». Aunque es esencial «respetar las identidades y la historia de cada cámara», el objetivo es buscar puntos de encuentro. Asegura que promover la colaboración entre los organismos permitirá, además, ahondar en la especialización de los servicios que ofrece cada uno. «Nadie sabe más de ferias que la Cámara de Comercio de Gijón», pone como ejemplo.

No sería más que aplicar el modus operandi del mundo empresarial al colectivo que aglutina a la patronal: «Con menos hacer más». Es decir, romper con las dinámicas del pasado y crear sinergias para avanzar. Una colaboración también fundamental en un proyecto tan ambicioso como el Área Metropolitana de Asturias (AMA), al que Paniceres otorga una importancia mayúscula en los próximos años. No en vano, está subrayado en rojo en la agenda de Fade. «Vamos a insistir en ello», añade. Al consejero delegado de Transinsa (concesionaria regional de transporte sanitario) se le presenta un calendario muy apretado si accede a presidir la Cámara de Comercio de Oviedo, pero lo asume con ilusión.

Acaba de crear en su empresa la figura de directora general, que le ayudará en las tareas del día, con lo que podrá dedicar más tiempo a Fade y la cámara. Respecto a su decisión de presentarse a las elecciones, afirma que «fue una aleación astral». Fernando Fernández-Kelly decidió no volver a optar al puesto y contactó con Paniceres para plantearle esta posibilidad. Dado lo positivo de la experiencia como miembro del equipo de Belarmino Feito, presidente de Fade -que le animó a aceptar la propuesta- no dudó en postularse como candidato.

Paniceres se marca como objetivo «abrir la cámara a todos los empresarios» ahora que ya no hay desembolsara una cuota obligatoria para pertenecer a ella. «Quiero crear un lugar de encuentro, ofrecer nuevos servicios y potenciar la mediación y el arbitraje, algo que en Europa está muy asentado», indica. Y recuperar la idea de que es una institución nacida para ayudar «a los jóvenes que quieren iniciar una pequeña empresa». Respecto a Baragaño, afronta el futuro con aires renovados después de unos duros inicios en la cámara gijonesa, marcados por la crisis. Un periodo en el que fue necesario «acometer reformas internas muy importantes», incluido un duro ajuste de personal. «Espero poder hacer cosas nuevas, que empiecen a verse más», señala.

Mejorar el recinto ferial

Entre los proyectos que maneja para su próximo mandato, si logra el apoyo del futuro pleno, destaca la mejora del recinto ferial Luis Adaro. Tiene previsto duplicar el tamaño del Pabellón de las Naciones, liderar la iniciativa del nuevo vial -una vez que se apruebe el Plan General de Ordenación (PGO)- y modernizar el Palacio de Congresos. No obstante, esta satisfecho con el trabajo realizado por su equipo desde 2011, por lo que quiere dar continuidad a las acciones emprendidas.

En cuanto al panorama empresarial asturiano, admite que «hay cierta bonanza, pero en ningún caso es general». Si bien es cierto que hay empresas, sobre todo tecnológicas, que han logrado expandirse fuera de las fronteras españolas con notable éxito, en contrapartida hay sectores, como el comercio local, gravemente afectados. «Pero soy optimista por naturaleza y creo que tenemos que estar orgullosísimos de lo que ha evolucionado Asturias», resalta.

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