El Ayuntamiento de Gijón concede a Arcelor la licencia para reformar las baterías

Baterías de Cok de la factoría de ArcelorMittal de Gijón
Baterías de Cok de la factoría de ArcelorMittal de Gijón. / Paloma Ucha

El último gran bloque de los trabajos que queda por adjudicar, el montaje de nuevos equipos, no saldrá a concurso hasta finales de febrero

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

La espera ha dado sus frutos. Arcelor ya cuenta con la licencia de obra para reformar las baterías de cok de Gijón, una instalación que está llamada a sustituir en 2019 a los obsoletos hornos de Avilés -ayer una caída de tensión provocó otra intensa humareda en ellos-. La multinacional confía en que la reconstrucción de las baterías pueda estar lista en 2019. Según su calendario, en el primer semestre empezará a funcionar la primera, con 45 hornos, y en el segundo, el resto. Para ello tiene que apurar los trabajos, después de los retrasos surgidos por distintos problemas con los permisos, principalmente, con la autorización ambiental integrada.

Las nuevas baterías supondrán una inversión de entre 120 y 150 millones de euros. Su función, fundamental en la siderurgia integral asturiana, es eliminar del carbón de hulla la materia volátil y aglutinarlo para obtener el cok siderúrgico que se empleará después en los hornos altos. Cuando las nuevas baterías estén a máximo rendimiento producirán 1,1 millones de toneladas, frente a los 1,3 actuales, aunque con prácticamente la mitad de personal y ganando eficiencias. Dos o tres meses después de que estén funcionando, cesará la actividad en la instalación de Avilés.

Empresas implicadas

Unas 150 personas trabajarán de media durante más de un año en la reconstrucción

El proyecto fue adjudicado a la ingeniería luxemburguesa Paul Wurth, aunque la mayor parte de los trabajos será realizado por personal asturiano y hay diversas empresas implicadas. Dragados, tras sustituir a Acciona por los problemas de esta con un contrato de mantenimiento, es la encargada de realizar las tareas de movimiento y excavación de tierras -moverá unas 7.000 toneladas-, además de ejecutar la obra civil de las baterías de cok, en la que tiene especial relevancia la planta de subproductos. Además, la UTE Imasa Liz se encargará de construir los denominados «pies derechos», que son las estructuras que soportan los hornos y sus paredes, el refractario, y la cubierta para tapar esta estructura. Estos trabajos tendrán un plazo de aproximadamente doce meses. Por su parte, Daorje intervendrá más adelante en tareas de mantenimiento y puesta a punto. Además, queda un cuarto bloque sin adjudicar para el montaje de equipos, principalmente, en la planta de subproductos. Arcelor calcula que este contrato salga a concurso a finales de febrero.

Aunque habrá momentos con más y menos personal en las obras, la multinacional calcula que trabajarán en la reconstrucción unos 150 trabajadores de media.

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