El cambio de Gobierno en Italia puede dificultar aún más la operación

Con la victoria del Movimiento 5 Estrellas, el grupo pierde el favor del Ejecutivo del país, que defendía su plan inversor frente a Tarento y Apulia

N. A. E. GIJÓN.

Arcelor no solo está pendiente de una resolución de la UE para tomar el control de Ilva. La multinacional se comprometió a desembolsar unos 1.150 millones de euros en un plan ambiental más que discutido por las autoridades de la ciudad de Tarento, donde se ubica la factoría, y de la región de Apulia, sobre todo por los plazos que se marca. De hecho, sus autoridades han llevado a los tribunales la modificación del plan ambiental hecha por el Gobierno italiano y que permite ampliar el plazo para cumplir con la normativa hasta 2023. Se quejan de que, hasta entonces, la factoría podría seguir contaminando de forma indiscriminada en una localidad en la que, entre otras cifras, el cáncer infantil es un 54% superior al del resto de la provincia, y donde con frecuencia se cierran los colegios porque el aire es irrespirable.

El ministro de Desarrollo Económico, Carlo Calenda, insiste en que seguir con los recursos puede poner en peligro las inversiones de Arcelor y ha llegado a cruzarse graves acusaciones con las autoridades regionales, que defienden una siderurgia descarbonizada y en la que se emplee el gas como combustible.

El conflicto está econado y judicializado: el Ayuntamiento y la región contra el Gobierno. Sin embargo, las elecciones del pasado 4 de marzo en Italia pueden dar un vuelco al proceso. Con la victoria del Movimiento 5 Estrellas, Arcelor pierde al máximo defensor de su propuesta, ya que el partido fundado por el humorista Beppe Grillo se ha manifestado en varias ocasiones a favor del cierre de Ilva o, al menos, de su reconversión. Otra cosa será que, a pesar de su victoria, pueda formar gobierno, pero, lo que está claro, es que Calenda no seguirá como ministro.

Mientras, ayer, en Tarento, se celebró una manifestación convocada por más de 40 organizaciones a favor del cierre de Ilva. No fue multitudinaria, a pesar de que la situación de la ciudad se ha calificado de «ruina ambiental». La factoría de la región de Apulia emplea a 14.200 personas en una ciudad de poco más de 200.000 habitantes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos