«El cambio del modelo energético no debe generar perdedores»

Mar Reguant pronunció ayer una conferencia en la Facultad de Económicas. / PABLO LORENZANA
Mar Reguant pronunció ayer una conferencia en la Facultad de Económicas. / PABLO LORENZANA

Mar Reguant Economista y Premio Fundación Banco Sabadell«Hay que destinar recursos y transferir rentas para que en regiones como Asturias, esa transición sea menos difícil»

DANIEL FERNÁNDEZ GIJÓN.

Economía y medio ambiente han sido históricamente como el aceite o el agua, o como el perro y el gato. Sin embargo, cuando el cambio climático ha pasado de ser una idea para ser una realidad, se han convertido en inseparables compañeros de un viaje en el que la humanidad de se juega mucho. «Los modelos climáticos predicen efectos devastadores en el plazo de cien años. Ya no podemos esperar más», afirma Mar Reguant, que el martes recibió el Premio Fundación Banco Sabadell a la Investigación Económica por sus trabajos sobre las subastas eléctricas y la economía medioambiental. Profesora de la Northwestern University de Evanston (Illinois) y doctora por el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), pronunció ayer una conferencia en la Facultad de Económicas de Oviedo.

-La descarbonización del modelo energético es una realidad. ¿Está Asturias preparada para ello?

-Yo vengo de un pueblo minero, de Súria. No tenemos minas de carbón, como aquí, pero sí de sal y de potasa, así que soy consciente de la problemática. Crecí con las huelgas generales de la mina, con los problemas ocasionados por la mecanización del trabajo, pero también soy consciente de que es mejor prepararse para un futuro que está más próximo de lo que pensamos. Está cambiando el modelo rápidamente, pero debemos asegurar que no genera perdedores demasiado grandes.

«Apoyo que el carbón no continúe, pero destinando recursos a las regiones afectadas»

-¿Y cómo debemos afrontar ese cambio de la 'transición energética'?

-Es un proceso muy difícil. Yo, como los economistas en general, me centraba hasta ahora en la eficiencia, pero cada vez me doy más cuenta de que la eficiencia está cada vez más ligada a la redistribución. Por ello, las políticas a adoptar deben ser aceptables no solo a nivel de lo que consigues, sino a nivel de cómo afecta a los distintos agentes. Nos debemos hacer a la idea de que el modelo está cambiando, pero también tenemos que hacernos la idea de que las regiones no sufran demasiado. Aquí hay dos polos opuestos: uno es continuar manteniendo el carbón y el otro, no. Soy más partidaria del segundo campo, pero destinando recursos y transferir rentas para ayudar a que en esas regiones que, como Asturias, esa transición sea menos difícil.

-¿Con la salida de EE UU de los acuerdos de París, hay esperanza para evitar que se agrave el cambio climático?

-El día que Trump salió elegido fue uno de los más tristes que he vivido en EE UU. Estábamos toda la comunidad académica en shock puro. Se ha cargado toda la política ambiental. Dicho esto, EE UU siempre ha sido el menos interesado en estos acuerdos, pero lo de Trump ha sido un jarro de agua fría. El resto del mundo debe asumir que debemos afrontar estos retos sin contar con ellos. En EE UU hay mucha gente que está trabajando y, gracias a Dios, los Estados tienen mucha independencia y los hay como California que ya han anunciado que seguirán avanzando con sus políticas ambientales pese a lo que imponga el Gobierno federal, así que serán los estados de EE UU los que harán lo que se pueda para que se siga avanzando en esta agenda.

Subasta eléctrica

-Usted ha recibido el Premio del Sabadell por sus estudios sobre las subastas eléctricas. En España, este modelo es muy controvertido.

-El sistema de subastas de España es bastante estándar. Casi en toda Europa y EE UU es muy común estas subastas diarias donde el día anterior se deciden quién compra y quién vende. No me parece un sistema malo. Ahora bien, en el caso español una de las preocupaciones es el poder de mercado y asegurarnos que los precios son suficientemente competitivos y bajo. Pienso que se debe seguir incentivando la competencia. Pero también es cierto que se están reduciendo recursos para regular el mercado y si los reduces, el sistema regulador se resiente. La demanda es muy elástica, con pocas empresas, interactúan cada día, saben exactamente qué precios está poniendo cada uno... Es como el caldo perfecto para que el cocido no te salga bien. Las agencias de regulación deben existir y el mercado eléctrico siempre debe ser regulado, pero con recursos suficientes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos