La carrera por Duro calienta para el esprint

Taller de Duro Felguera Raíl en Mieres.
Taller de Duro Felguera Raíl en Mieres. / J. M. PARDO

Los próximos meses se prevén decisivos para el futuro del grupo industrial asturiano | La compañía prosigue los contactos con Acciona, estudia la primera oferta de un fondo extranjero y negocia su deuda con la banca acreedora

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

«Duro Felguera es una de las cinco mayores compañías 'epecistas' del mundo y tiene solución. El refuerzo del balance tiene que venir pronto porque ya tiene la mejor tecnología y el mejor 'kow how». Representantes del ámbito financiero y empresarial de la región, que prefieren hablar desde el anonimato para no entrometerse, pero que son perfectamente conocedores del proceso en el que está inmersa la compañía asturiana, se muestran confiados en cuanto a su futuro. «Hay que dejarles trabajar. La solución va por buen camino», aseguran. Se refieren a la negociación que la compañía mantiene con la banca acreedora y a su búsqueda de un socio estratégico que le ayude en su nueva etapa de reflotamiento.

Agosto y septiembre se proyectan como dos meses clave para el futuro de Duro. Se prevé que sea a lo largo de las próximas semanas cuando el socio financiero que ya ha presentado una oferta indicativa por el grupo -la primera que recibe la sociedad-, formalice una propuesta para que comience la fase de negociación. De forma paralela, el resto de aspirantes a entrar en el capital de Duro, podrían avanzar también y presentar ofertas.

En realidad, este proceso puede alargarse hasta seis meses, según fuentes conocedoras de este tipo de operaciones, pero a la empresa le interesa que se agilicen los tiempos. Agosto será un mes inhábil a efectos nacionales, es decir, que las firmas españolas interesadas en Duro podrían tomarse un descanso, pero no lo harán los fondos extranjeros. Ello podría hacer que el resto apresurase sus respectivas ofertas y animar la carrera.

Existen dos bloques claramente diferenciados: el financiero y el industrial, que están sobre la mesa de la asesoría Rothschild and Company, contratada por Duro para el fichaje de su futuro aliado estratégico. Las opciones industriales están encabezadas por Acciona, que tiene «un gran interés» por el grupo asturiano, según fuentes conocedoras el proceso. Las conversaciones entre ambas compañías se vienen produciendo desde al menos un mes. Los contactos se intensificaron esta semana y hubo también visitas a los talleres de Duro en Mieres y Gijón de responsables de Acciona, que examinan con lupa los números y cada proyecto de la ingeniería asturiana.

A las alternativas industriales también podría sumarse con una oferta Elecnor, aunque va muy retrasada respecto a Acciona y al fondo extranjero que presentó la primera oferta indicativa. Todos ellos firmaron un acuerdo de confidencialidad con Duro, por lo que manejan el memorándum de inversión que resume las actividades y principales datos financieros de la sociedad. La propia empresa asturiana remitió el pasado miércoles un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores en el que reconocía como hecho relevante que ha firmado «acuerdos de confidencialidad» con un número limitado de «potenciales inversores nacionales e internacionales» con los que ha compartido la citada memoria. Destacaba que dichos inversores siguen analizando la información que se les ha suministrado y que todavía no se han iniciado negociaciones sobre «términos concretos» de una eventual inversión.

Respecto al bloque de las opciones financieras, Rothschild ha consultado con al menos tres fondos de inversión y dos de ellos -que operan desde Londres- despuntan por su mayor interés. Uno de los grupos ya ha presentado una oferta indicativa por Duro Felguera que es la que se espera que se materialice en el mes de agosto.

Propuesta encauzada

Al mismo tiempo que se desarrolla el proceso de búsqueda de un socio estratégico, Duro negocia con la banca acreedora. Ya tiene una propuesta «muy encauzada y avanzada» que deberá satisfacer a las entidades financieras para solventar una deuda de 244 millones de euros. La tregua, o 'standstill', pactada con la banca concluye el próximo 30 de septiembre. La finalidad del grupo es llegar a una solución para la devolución de su deuda con Banco Santander, Santander de Leasing, Caixabank, Banco de Sabadell y Banco Popular, a los que se han adherido Bankia y BBVA.

Al frente de este proceso de reestructuración se encuentra Miguel Zorita, nombrado en mayo asesor del consejo de administración de Duro. El expresidente en España de la auditoria Deloitte y dueño de la avilesina Daorje tiene la confianza de la banca, pero también de los futuros inversores, tanto industriales como financieros, que han puesto como condición para entrar en la sociedad que se produzca un cambio en la gestión que dirige Ángel del Valle.

La familia política del presidente del consejo, Álvarez Arrojo, juega el papel de primer accionista de Duro Felguera con el 24% del capital. Los otros partícipes de referencia son Inversiones Río Magdalena, instrumental de la familia leonesa Arias, con un 10%, y la familia vizcaina Ybarra Careaga, que cuenta con un 5% utilizando su sociedad Onchena. Otro 10% figura como autocartera y el capital flotante tiene un peso del 50%.

Duro no tiene problemas de solvencia. Es una compañía saneada, con cartera de proyectos y expectativas de salir a flote. Lo que sí es evidente es que su imagen está 'tocada' después de los capítulos conocidos en los últimos años -derivados, entre otras cuestiones, de impagos por 492 millones de euros de proyectos pendientes en el extranjero- y necesita músculo financiero si quiere seguir contratando.

Duro Felguera anunció la semana pasada la adjudicación de una obra de 130 millones para la ejecución, llave en mano, de varias instalaciones para el almacenamiento y suministro de carbón en México. El cliente es Greenfield SPV y se trata de complementar la central térmica de Petacalco, propiedad de la Comisión Federal de la Electricidad (CEF). La española se encargará del diseño, suministro, construcción y puesta en marcha de dos parques de almacenamiento y una cinta transportadora de 6 kilómetros entre ambos. Los trabajos comenzarán a finales de agosto y deben concluir a mediados de 2019.

Duro Felguera también tiene por ejecutar seis ciclos simples (381 MW) en Argentina en alianza con Siemens, por 108 millones, o la ampliación en 500 MW de la central eléctrica Jebel Ali Fase III, en Dubai, por 204 millones. El grupo participa en concursos por 9.600 millones, con ofertas ya presentadas en procesos valorados en 5.000 millones.

La empresa asturiana logró en 2016 unos ingresos de 709 millones de euros, con un 8% de descenso por la dificultad para trasladar algunas obras iniciadas a la cuenta de resultados, lo que motivó reclamaciones. El ebitda fue de 8,6 millones, desde un resultado bruto en rojo de 96 millones en 2015. Y arrojó unas pérdidas de 18 millones, reduciéndose desde los 69 millones del año precedente.

Pese a una cartera de 2.227 millones, Ángel del Valle reconoció que el pasado ejercicio fue «malo» desde el punto de vista de los resultados, pero a la vez presentó 2017 como el inicio del despegue de la ingeniería asturiana. Para ello, presentó los datos de contratación del primer semestre del año, tanto por cifra de negocio como por mercados en los que la compañía ha entrado ( Canadá, Europa del Este y regiones de Oriente medio), como los avales de una recuperación que espera que sea completa en 2018, si consigue cobrar los mencionados 492 millones de euros que tiene pendientes por los proyectos de Argentina, Australia, varios en la India y Venezuela, donde hay litigios y arbitrajes pendientes de solución.

La empresa confía en poder cobrar todo o parte de esos millones en 2018, lo que supondría un importante refuerzo de liquidez y de la confianza en la solvencia financiera de Duro por parte de los potenciales clientes.

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