Cientos de personas marchan desde Gijón en defensa de las pensiones

Tras su salida de la plaza Mayor de Gijón, la marcha por unas pensiones dignas avanzó por el Muro. / PALOMA UCHA

Los catorce jubilados que caminarán hasta Madrid recibieron numerosos apoyos en su primera etapa. Quieren «desterrar la idea de que las pensiones no son viables»

AIDA COLLADO GIJÓN.

Escuchando ayer a los secretarios generales de los sindicatos mayoritarios de Asturias, CC OO y UGT, se percibía de forma cristalina la admiración de José Manuel Zapico y Javier Fernández Lanero hacia los catorce pensionistas que ayer decidieron dejar de apretarse el cinturón y ajustarse las botas para marchar desde Gijón a Madrid en la que, para muchos, es su enésima batalla: «Desterrar la idea de que los jóvenes no van a tener pensiones, porque son viables». Lo de ayer, reconocían después los líderes sindicales, fue una lección en toda regla para las nuevas generaciones: «A la clase trabajadora, ni ayer ni hoy ni mañana, nos regalan nada. Hay que pelear». Y con ese objetivo, tras una pancarta que reclamaba 'pensiones dignas' salieron los catorce, acompañados de cientos de caminantes que quisieron mostrarles su apoyo durante la primera etapa, que concluyó en Siero.

Más noticias

Antes, habían sido recibidos en el Ayuntamiento de Gijón por la alcaldesa Carmen Moriyón y numerosos concejales de Foro, PSOE, Xixón sí Puede e Izquierda Unida.

Fuera, esperando el pistoletazo de salida, les esperaban otros rostros conocidos de la política asturiana, como el de la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra; la senadora María Luisa Carcedo o el flamante secretario general de la FSA, Adrián Barbón. Entre los asistentes, también, el diputado regional de IU Ovidio Zapico, quien alertó del peligro que corren las pensiones y arremetió contra el PP por «su falta de compromiso» con este colectivo. En la misma línea, la también parlamentaria en la Junta, Rosa Espiño, de Podemos, consideró la reivindicación de los jubilados «necesaria» e instó a «no olvidar que la movilización social fue la materia prima de los derechos laborales conquistados».

Unos derechos que, coincidieron Zapico y Fernández Lanero, están siendo profundamente amenazados por las reformas laborales y de las pensiones. «Si las empresas aumentan su s beneficios, es de justicia que los salarios también suban y que los empleados públicos y los pensionistas recuperen su poder adquisitivo», evidenciaba el primero. «Esto es un problema político, no técnico. Si quieren cargarse el sistema de pensiones, que lo digan. Si quieren favorecer los sistemas privados, que lo digan», completaba Fernández Lanero. En conclusión, la misma idea en el aire: el Gobierno «que saque el dinero de donde le dé la gana» -en muchos países «el gasto en pensiones es mayor que el español cuando la generación del 'baby boom' se jubile»-, pero debe «garantizar las pensiones y su revalorización. Porque está en la Constitución».

Fotos

Vídeos