El Gobierno estudia impulsar una ley que regule el cierre de las térmicas

Los representantes sindicales, a la izquierda, en su reunión de ayer con el secretario de Estado de Energía.
Los representantes sindicales, a la izquierda, en su reunión de ayer con el secretario de Estado de Energía. / IÑAKI MARTÍNEZ

Energía y los sindicatos crean una mesa de trabajo para buscar fórmulas que permitan la extracción de carbón más allá de 2018

Daniel Fernández
DANIEL FERNÁNDEZGijón

El Gobierno asume que a día de hoy no dispone de los mecanismos legales para denegar los cierres de las centrales térmicas, como ha planteado Iberdrola, que anunció la clausura de las centrales de Lada (Langreo) y Velilla (Palencia). No obstante, el Ejecutivo central mantiene su intención de ser el que tenga la última palabra en esta materia «y lo haremos por la vía que sea necesaria». Así se lo trasladó ayer el secretario de Estado de Energía, Daniel Navia, a los sindicatos durante la reunión de seguimiento del Plan del Carbón, celebrada en la sede ministerial. En ella, además, se acordó la creación de una mesa de trabajo para impulsar fórmulas que aseguren la actividad extractiva del carbón más allá de 2018, que es la fecha puesta por la UE para el cierre de las minas deficitarias.

Tras la reunión, Daniel Navia reconoció que el Gobierno no puede denegar el cierre de las centrales térmicas que han sido solicitados sin disponer de un «desarrollo normativo adicional» a la actual ley de Energía.

El ministerio que dirige Álvaro Nadal apostó por llevar a cabo esta regulación mediante un real decreto que está en fase de tramitación. Una decisión adoptada al no disponer de los apoyos suficientes para su tramitación como ley en el Congreso y al entender que un real decreto era la vía más rápida para su desarrollo. Sin embargo, el reciente informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) cuestiona que un decreto ley pueda ser el marco legal en el que el Gobierno pueda apoyarse para decidir si acepta o no el cierre de una central térmica, al ser una norma de rango menor que una ley. Daniel Navia insistió ayer en que, a juicio del Ejecutivo central, el real decreto elaborado por Energía «cuenta con el amparo legal suficiente», aunque dejó claro, también, que «en caso de necesidad», se recurrirá a una ley. «Si tenemos que hacer una ley, la haremos», dijo el secretario de Estado.

Daniel Navia avanzó que el Ministerio de Energía, junto con la Abogacía del Estado, está «explorando» todas las opciones, «aunque seguimos pensando que el real decreto es suficiente». En este caso, se harían los ajustes necesarios para ampliar los criterios para autorizar o denegar los cierres de las térmicas, incorporando así las recomendaciones de las de la CNMC.

El secretario de Estado reiteró que sin un desarrollo normativo adicional, el Gobierno no podría denegar el cierre de las centrales térmicas por motivos económicos o en base a las directrices para paliar los efectos del cambio climático. «Sin este desarrollo solo se podría evaluar su impacto en la seguridad del suministro», apuntó Daniel Navia, quien añadió que las modificaciones «llevarán cierto tiempo de trabajo, no es cambiar tres cosas», dijo.

Futuro de la minería

El cierre de las centrales térmicas de Lada y Velilla anunciado por Iberdrola fue uno de los temas tratados en la reunión de la comisión de seguimiento del plan de la minería, celebrado ayer en el Ministerio de Energía y en el que, además del secretario de Estado Daniel Navia, participaron los responsables del sector de los sindicatos UGT y CC OO. En este encuentro el ministerio se comprometió a elaborar una agenda «más intensiva» para analizar el futuro de la actividad minera del carbón ante un año clave, puesto que a finales de 2018 deberán cerrar todas las explotaciones privadas que sean deficitarias. O lo que es lo mismo, supondría la defunción definitiva del carbón nacional.

Energía anunció la creación de una mesa de trabajo para buscar fórmulas que permitan la continuidad extractiva. Será un mesa que se reunirá en plazos más cortos que la actual comisión de seguimiento, que se convoca cada seis meses. Sin ir más lejos, y dentro de este marco, Energía convocó a los sindicatos a mantener un nuevo encuentro el próximo 28 de febrero.

Durante la reunión de ayer se pusieron ya sobre la mesa algunas propuestas a desarrollar en esa mesa de trabajo. Algunas de ellas son viejas reivindicaciones, como la que hace referencia a l mantenimiento de una producción de carbón autóctono que asegure su uso en las térmicas. Para los sindicatos no ha excusa ahora para que las centrales no empleen el mineral autóctono, «que en estos momentos es más barato que el importado».

Es por ello que tanto UGT como CC OO insistieron en la necesidad de que el carbón nacional siga formando parte del mix energético nacional. Las reivindicaciones de los sindicatos son compartidas por el Principado. El consejero de Industria y Empleo, Isaac Pola, defendió ayer que unidades de carbón puedan mantener su actividad más allá de 2018. Es por ello por lo que anunció que desde el Gobierno regional se «implementarán las medidas necesarias» para flexibilizar los mecanismos impuestos por la Unión Europea, que solo permitirá la continuidad de las explotaciones que sean rentables. Pola, que participó en la visita que los diputados de la Comisión de Energía del Congreso realizaron en Lena a las instalaciones de Asla, pidió la implicación de todos los partidos para «diseñar un camino adaptado a la realidad de los territorios». «Nadie discute el resultado final, pero la transición energética no debe suponer un cese abrupto», añadió.

Más información

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos