El Congreso aprueba el rechazo al cierre de Lada pese a la abstención del PSOE

Oblanca, durante una intervención en el Congreso.
Oblanca, durante una intervención en el Congreso. / EFE

La proposición no de ley de Foro sale adelante con el apoyo de los populares y UPN, a pesar del voto en contra de Ciudadanos, Unidos Podemos y ERC

Aida Collado
AIDA COLLADOGijón

La Comisión de Energía, Turismo y Agenda Digital del Congreso de los Diputados aprobó ayer una proposición no de ley presentada por Foro Asturias para rechazar la propuesta de Iberdrola para el cierre de la central térmica de Lada (Langreo) y diseñar y dotar los instrumentos financieros que permitan a las centrales térmicas de carbón instalar la tecnología necesaria para alcanzar el objetivo de la Unión Europea de cero emisiones.

Además, la proposición incluía la negociación de un nuevo plan de la minería del carbón, que «abra posiblidades reales de continuidad de la actividad extractiva y establezca un mecanismo estable de consumo de carbón autóctono en las centrales térmicas». La iniciativa salió adelante -con el rechazo de Ciudadanos y Unidos Podemos y la abstención del PSOE- gracias al apoyo de los diputados populares, que añadieron una enmienda transaccional con el objetivo de tomar también en consideración a otras centrales, además de la asturiana, que se encuentran en una situación parecida, como es el caso de la de Velilla.

El diputado de Foro Isidro Martínez Oblanca recordó a los partidos que «la defensa del carbón consiste en decir lo mismo en Asturias que en Madrid y Bruselas». Apeló a la importancia de conservar la soberanía energética y mantuvo que olvidarse del carbón elevará la factura eléctrica y arrastará una mayor dependencia, que obligará a comprar recursos a otros países «al precio que ellos fijen». Además, se refirió al más reciente ataque contra el carbón -acaecido «aquí, en el Congreso», dijo- a través de una moción de Unidos Podemos que trataba el fin de los pagos por capacidad y, por lo tanto, de las térmicas, que fue secundada por PSOE y Ciudadanos. Esto «puso en evidencia la práctica del doble discurso», sentenció.

Una acusación de la que la diputada socialista Margarita Pérez Herráiz intentó defenderse, dando muestra de su apuesta por el papel del carbón autóctono como «fuente de respaldo en el proceso de transición energética». Según sus palabras, el PSOE defiende «que se mantenga la actividad en las cuencas, se reduzca la dependencia energética de España y se apueste por carbón nacional». Pero, matizó justificando su abstención, «consideramos que esta iniciativa puede ser más global y afectar a todas las centrales que esten en circunstancias similares. Creemos que se debe exigir a las empresas que antes de cerrar hayan elaborado un plan de transición justa, acordado entre las tres administraciones concernidas y los representantes sociales, que incluya un plan económico, social y laboral, para evitar los efectos traumáticos».

También la diputada de Ciudadanos, Melisa Rodríguez, negó mantener un doble discurso. «Nosotros lo decimos aquí, en Europa y en Marte. Creemos en un modelo energético que mire al futuro, a las energías renovables, y que siga indicaciones de Europa». Recriminó a Foro que haga política «para una comunidad autónoma» en vez de para todo el país y reclamó un pacto de estado por la energía, a la vez que cargó contra PP y PSOE. «Las cuencas han sufrido la corrupción y falsedad de sus dirigentes durante décadas», lamentó antes de exigir una comisión de investigación sobre «dónde se ha ido el dinero destinado a reconvertir la zona».

Se opuso igualmente Podemos, que sin embargo rechazó el «cierre desordenado de la central». Tachó de «hipocresía» la proposición de un partido «filial» del PP y planteó, entre otras propuestas, un nuevo gravamen para el transporte del carbón importado.

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