«Conviene que el recuerdo de Luis Alvargonzález permanezca en Gijón»

«Conviene que el recuerdo de Luis Alvargonzález permanezca en Gijón»
Los tres hijos de Luis Álvargonzález y su viuda, Estela Martínez, en el primer banco, durante el funeral en San Pedro . / JOAQUÍN PAÑEDA

Una amplia representación de la sociedad gijonesa y asturiana asiste al funeral por el presidente de Alvargonzález Contratas

S. BAQUEDANOGIJÓN.

La bandera ondeaba a media asta en la sede del Real Club Astur de Regatas de la calle Corrida de Gijón, símbolo del fallecimiento de una personalidad relevante en la ciudad. Ya en el Muro, la playa de San Lorenzo lucía brillante, con la marea baja y el cielo azul. Nunca es un buen día para despedidas, pero la primavera se esforzó ayer para que la bahía que tanto quiso Luis Alvargonzález Romañá pareciera un lienzo cuya belleza tratara de aliviar la pena de sus allegados. En el interior de la iglesia parroquial de San Pedro, repleta de familiares, amigos y compañeros del empresario señero de la obra pública en Asturias, las cálidas palabras de su párroco se convirtieron en un homenaje a «un ser entrañable, generoso, con don de gentes», que ha sido también «un empresario ejemplar, un gran deportista y una persona que ha demostrado su amor por la ciudad de Gijón. Entre todos hacemos que este Gijón del alma sea acogedor, y él lo hizo de una manera especial». Por eso, «este funeral es una especie de agradecimiento. Gracias por tu vida, Luis».

Dirigiéndose a Estela, su viuda, sus hijos y nietos, sentados en los primeros bancos del templo, el párroco de San Pedro resaltó que «conviene que el recuerdo de Luis permanezca» y haciendo claramente un guiño a Patricio, el mayor de los nietos aficionado al cine, le invitó a hacer «un corto» sobre la vida de su abuelo. Una persona muy querida en Gijón, como lo demostró la amplísima representación de la sociedad gijonesa y asturiana que acudió a despedirle.

Hasta San Pedro se acercaron empresarios, como Adolfo García y su hijo David, de Adober; Tino Fano y su hijo Javier, de Funeraria Gijonesa; Ramón Pichel, de Berra Correduría de Seguros de Crédito; o Julio García, quien fuera directivo de Erpo junto a Jorge Burgaleta, recientemente fallecido.

El presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño también asistió al funeral, así como Fernando Losada, consejero del Sporting, y el ex portero del equipo Juan Carlos Ablanedo.

El secretario general de Foro Asturias y ex presidente del Principado, Francisco Álvarez-Cascos, llegó acompañado por Fernando Landa, ex presidente del Club de Regatas, y Marcos Grana, presidente de la Comisión de Estudios de Economía de Foro Asturias, entre otros.

También estuvo el concejal del PP en el Ayuntamiento de Gijón, Manuel del Castillo, y el senador popular Fernando Goñi, que lamentó la pérdida de Álvargonzález, quien, aparte de «vecino» era «un gran amigo; una persona muy cariñosa y agradable, siempre pendiente de todos».

La ex consejera de Cultura, Mercedes Álvarez, coincidió en la entrada del tempo con el senador socialista Vicente Álvarez Areces, quien recordó a Luis Alvargonzález como una persona «afable, simpática y un trabajador que luchó duramente por la empresa. Nos deja una huella imborrable en Gijón, donde tiene una familia muy querida».

El párroco Gómez Cuesta quiso también animar a la familia y allegados al final de la homilía. «Dentro de la tristeza de no poder seguir disfrutando de sus palabras, de sus gestos, de todo lo que era él, sabemos con quién está, sabemos que nos ama y que podemos seguir amándole. Eso es la vida. Lo demás tiene poca importancia», dijo Gómez Cuesta. «Todos tenemos partes de los demás en nosotros. Se abre ahora una nueva dimensión. Hay una casa grande en el cielo para todos», concluyó.

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