Duro ejecuta en Dubai la central de gas que asegurará el suministro en la Expo Universal

En la imagen superior se observa la zona donde se ubicará la nueva central de gas, que se muestra en la recreación inferior. / E. C.
En la imagen superior se observa la zona donde se ubicará la nueva central de gas, que se muestra en la recreación inferior. / E. C.

El grupo asturiano cree que el proyecto adjudicado por la prestigiosa DEWA en Jebel Ali le abrirá «nuevas puertas» con operadores privados

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

Jebel Ali se ha convertido en el principal centro de desarrollo de Dubai. Ubicado en la zona portuaria de la capital de uno de los siete Emiratos Árabes Unidos, cuenta con un enorme complejo energético que tiene una potencia instalada de 10 gigavatios, lo que equivaldría a la suma de diez centrales nucleares. Pero en este emplazamiento, donde operan miles de empresas de todo tipo, se ha optado por las centrales de gas en su mayoría, aunque también conviven con el fueloil, para abastecer a la que dicen es la ciudad más rica del mundo. En ella se ofertan hoteles de siete estrellas y se moviliza el parque automovilístico más exuberante del planeta.

En ese complejo energético, 25.000 metros cuadrados están reservados para una nueva central de gas. Dubai fue elegida como sede de la Exposición Universal del año 2020 y para esa fecha quiere tener la garantía de que podrá atender las puntas de demanda que puedan producirse, al menos en ese periodo, en una ciudad con un consumo brutal de aire acondicionado -entre los meses de mayo y septiembre la temperatura media es de 40 grados con picos que alcanzan los 50 grados- y una iluminación nocturna descomunal.

El contrato para la construcción 'llave en mano' de la nueva central, de aproximadamente 580 megavatios, fue adjudicado a Duro Felguera el pasado 6 de abril. La Autoridad de Agua y Electricidad de Dubai (DEWA) confió en el grupo asturiano para ejecutar un proyecto al que aspiraron rivales de todo el mundo. El precio, las condiciones técnicas, la comprensión del proyecto y la experiencia de la compañía que preside Acacio Rodríguez prevalecieron sobre las ofertas de firmas asiáticas, egipcias, europeas... «Que DEWA constate que hacemos bien las cosas es la mejor referencia que podemos tener. Es un cliente estratégico que nos puede abrir las puertas a otros operadores privados», afirma Camino Sánchez, directora comercial de Energía de Duro. «La DEWA es muy exigente y monitoriza todas las actividades. Se preocupa de cada detalle del proceso», apunta Odón Díaz, director del proyecto de la compañía en Jebel Ali.

La DEWA es el organismo de electricidad y agua de mayor prestigio y capacidad, tanto por su actividad como por su poderío económico, de los Emiratos Árabes. La central, que se alimentará con gas natural o fueloil, es lo que se conoce como proyecto 'fast track', ya que la fecha de entrega es dentro de 26 meses.

A finales de 2019, la central estará ya en funcionamiento. El contrato es por 204 millones de euros y supone que la división de Energía de Duro se ocupará del diseño, el suministro e integración de los equipos, de la obra civil y del montaje, la supervisión y la puesta en marcha de la instalación. En la gestión y supervisión del proyecto participarán una media de entre 90 y 100 personas, de las que más de 40 serán personal 'expatriado' del grupo asturiano. En la etapa de más trabajo, que abarca el movimiento de tierras, la obra civil y los montajes, se alcanzarán hasta 500 trabajadores, considerando las diferentes contratas y suministradores.

Para esta obra, Duro cuenta con la tecnología de Siemens, que posee una sólida reputación y tiene la experiencia reciente de fases anteriores contratadas con DEWA para esta misma central.

En un proyecto como el de la central de Jebel Ali lo primero es el desarrollo de la ingeniería básica, y en paralelo la compra de los equipos. En este caso, dos turbinas de 300 megavatios aproximadamente cada una, así como los sistemas auxiliares. A continuación, llega la obra civil, que es la fase en que se encuentra actualmente Duro y que se corresponde con la preparación del terreno. Una vez hechas las cimentaciones y la construcción de edificios, seguirá el montaje metalmecánico y el eléctrico, que estará listo para finales de 2018, para dar paso a los sistemas de control que gobernarán la planta. La última fase es la puesta en marcha de la central. En total, cuatro meses de pruebas para verificar que todo marcha correctamente. El test de fiabilidad consiste en mantener la planta operativa durante un mes. Las últimas pruebas certificarán que los valores vinculados a potencia, eficiencia térmica, emisiones acústicas o atmosféricas fueron los contratados.

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