La economía asturiana encara 2018 con un menor ritmo de crecimiento que el último año

Industria. Se espera que mantenga la buena tónica de 2017, aunque el precio de la electricidad puede ser un lastre. / DANIEL MORA
Industria. Se espera que mantenga la buena tónica de 2017, aunque el precio de la electricidad puede ser un lastre. / DANIEL MORA

Los observatorios prevén avances de entre el 1,6% y el 2,4%, mientras que los sindicatos y la patronal alertan de los efectos negativos de la falta de presupuestos

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Asturias volverá a crecer en 2018. En esto coinciden todas las previsiones, aunque con matices. Los distintos observatorios son unánimes a la hora de hablar de un avance en la evolución de la economía del Principado en el año que acaba de comenzar, pero también están de acuerdo en augurar una mejoría menor que la de la media nacional, como ha sucedido en los últimos ejercicios, y cierta desaceleración con respecto al aumento del Producto Interior Bruto (PIB) de 2017. Lo que no tienen en cuenta estos análisis, sobre todo porque la mayoría se han realizado con anterioridad, son los efectos que tendrá la prórroga de los presupuestos regionales en el Principado e, incluso, la de las cuentas nacionales. Tanto la patronal como los sindicatos UGT y CC OO ya alertan de que no serán positivos.

Todo apunta a que Asturias conseguirá en 2018 enlazar cuatro años consecutivos de crecimiento. Tras cerrar 2015 y 2016 con unos avances del PIB del 3,1% y del 1,9%, respectivamente, a falta de datos oficiales sobre 2017, los últimos indicadores apuntan a una mejoría de alrededor del 2,3% -la media de consenso de los distintos observatorios-. En 2018, sin embargo, la mejoría de la economía regional será algo inferior. Hispalink, por ejemplo, rebaja su previsión del 2,6% de 2017 al 2,4%, BBVA del 2,4% al 2,3% y Funcas, la más pesimista, del 2% del año que acaba de finalizar, al 1,6%. Todos estos indicadores son, además, inferiores a los previstos para la media nacional, que se sitúa entre el 2,5% y el 2,6%.

De todas las predicciones, la más exhaustiva en su análisis es la de BBVA que destaca que la mejora del PIB en 2016 y 2017 se ha debido, sobre todo, al consumo privado, influido por una política monetaria expansiva; al avance de las exportaciones y del turismo y a la incipiente recuperación de la construcción residencial. Sin embargo, a la vez, también constata que el crecimiento es desigual, ya que la recuperación es más intensa en las comarcas más pobladas, y que la afiliación está aún lejos del nivel precrisis. Para BBVA, un entorno externo favorable -crecimiento global, precios del petróleo moderados, tipos de interés bajos y prima de riesgo reducida- seguirá apoyando la recuperación en Asturias, pero advierte de peligros como los efectos que puede tener la incertidumbre política en Cataluña; el Brexit, con una exposición similar a la de la media española, o los cambios en la política monetaria. Según este observatorio, el Principado podría cerrar 2018 con una tasa de paro del 11,2%.

«Hay mimbres e inversión para que 2018 sea un buen año», aseguró a este periódico el consejero de Empleo, Industria y Turismo del Principado, Isaac Pola. El Gobierno regional destacaba en su proyecto de presupuestos el buen comportamiento en 2017 de las ramas industriales y de servicios, así como del sector de la construcción, una tendencia que esperaba prorrogar en 2018 y reducir «la brecha con la media nacional».

Incertidumbre

«Las expectativas no son espectaculares, pero no son malas», cree, por su parte, el director general de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Alberto González, aunque destaca un entorno «de incertidumbre muy marcada para España y también para Asturias» que complica la evolución. Según los cálculos que maneja la patronal, la economía podría crecer alrededor de medio punto menos que este año. «Y hay que ver cómo impactan riesgos como la prórroga presupuestaria regional, que restará casi 300 millones de euros; el tema catalán o la falta de cuentas en España», señala. Por sectores, espera que industria, turismo y servicios mantengan una buena línea y que «respiren peor», la construcción, a pesar de que va mejorando, y, sobre todo, el sector primario.

Los sindicatos, sin embargo, ponen el foco en un aspecto más cualitativo que cuantitativo. El secretario general de UGT en Asturias, Javier Fernández Lanero, insiste en que no se puede seguir «con una economía en crecimiento sobre la base de un mercado laboral precario en extremo». Ademas, urge la necesidad de abordar problemas que lastran la competitividad e influyen negativamente en la actividad económica, como las malas comunicaciones o las obras sin finalizar, además de amenazas en sectores como el del carbón.

Su homólogo en CC OO, José Manuel Zapico, augura un crecimiento «más débil e irregular», pero coincide en la necesidad de que los avances repercutan en mejores condiciones laborales y empleo estable. Además, alerta también de los riesgos a los que se enfrenta la economía regional como es el del cierre de las térmicas, la necesidad de una reserva estratégica de carbón que permita que tenga futuro más allá del 31 de diciembre de 2018 o el peligro que supone la tarifa eléctrica para la gran industria de la región. Además, desde los dos sindicatos se considera la falta de presupuestos regionales una oportunidad perdida para contar con unas cuentas expansivas que potencien el crecimiento y permitan paliar las necesidades de los asturianos.

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