Un empresario que «llevaba el mestizaje con Cuba en el corazón»

Gómez Cuesta destaca que la primera piedra enviada al centro asturiano de La Habana en 1922 se bendijo en Covadonga

S. B. GIJÓN.

El párroco Javier Gómez Cuesta se refirió a las raíces cubanas de quien fuera presidente de Alvargonzález Contratas. «Luis tenía ese carácter, ese mestizaje entre Gijón y Cuba, que es parte de la historia de Asturias» Así, recordó que la primera piedra que se envió desde el Principado, en el año 1922, para construir el centro asturiano de La Habana se bendijo en Covagonda, «que este año celebra su centenario», y «Luis llevaba ese mestizaje en el corazón». Quizá también por eso, y porque lo llevaba en los genes, era un «gran deportista».

Luis Alvargonzález era de madre cubana y padre gijonés. Su antecesor, con su mismo nombre, fue un prestigioso traumatólogo gijonés de pensamiento liberal que, tras la guerra civil, se vio obligado a exiliarse junto a su familia a La Habana.

Ni Luis Alvargonzález (padre) ni su mujer regresaron a Asturias. Tampoco lo hizo Mayelin, la hermana del empresario también fallecida, que echó raíces en Cuba donde llegó a ocupar puestos de responsabilidad política.

Ayer, gran parte de su familia quiso estar en su funeral, como Ramón María Alvargonzález, director de la Fundación Alvargonzález, o Juan Alvargonzález, de la naviera del mismo nombre, que definió a su primo como «un señor extraordinario, que ayudó a mucha gente» y dijo que con su marcha «perdemos una parte de Gijón».

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