«Las empresas tenemos que devolver a la sociedad mucho de lo que nos da»

El galardonado, Gonzalo Urquijo, con la junta directiva del Colegio de Economistas de Asturias, justo antes de distinguirle como colegiado de honor. /  FOTOS HUGO ÁLVAREZ
El galardonado, Gonzalo Urquijo, con la junta directiva del Colegio de Economistas de Asturias, justo antes de distinguirle como colegiado de honor. / FOTOS HUGO ÁLVAREZ

Los economistas asturianos distinguieron como Colegiado de Honor a Gonzalo Urquijo, quien apeló a la responsabilidad social y medioambiental de las corporaciones

OVIEDO.

Los economistas asturianos celebraron ayer en el Auditorio Príncipe Felipe su decimonovena cita anual, que una vez más se convirtió en un éxito de convocatoria y, a la vez, en una detallada muestra de la sociedad asturiana. La mayor parte de los aplausos se la llevó, en esta ocasión, Gonzalo Urquijo, quien fue distinguido como Colegiado de Honor por su «impecable y extraordinaria» trayectoria profesional. El actual presidente ejecutivo de Abengoa, ya con la insignia de oro del Colegio en su poder, apeló a la responsabilidad de las compañías a la hora de «devolverle a la sociedad mucho de lo que ella nos da». Se refirió, de este modo, a la sostenibilidad medioambiental como «pieza clave» de las empresas del futuro, pero también a la redistribución de la riqueza y a «nuestra obligación de contribuir al bienestar social».

Para ello, Urquijo explicó que todos, gestores incluidos, «hemos de estar abiertos al cambio». Y la mejor brújula para ello son los principios: «El primer valor de las personas ha de ser la ética». Algo profundamente relacionado con los que, para él, son los secretos del éxito empresarial: «Esfuerzo, trabajo y grandes equipos».

Urquijo quiso durante su intervención dar una explícita muestra de apoyo a Duro Felguera, de la que su abuelo fue presidente, y que en la actualidad está «pasando momentos difíciles en un sector que me toca gestionar a mí ahora, la ingeniería y la construcción. Les deseo muchísima suerte y que salgan de la situación en la que están». Puso más nombres a su vínculo con Asturias: el de DuPont y Tenneco, empresas fuertemente vinculadas con el Principado de las que su padre fue consejero.

Con estos antecedentes Urquijo llegó a la región, antes de alcanzar la enorme proyección que luego acompañaría al cargo de presidente de ArcelorMittal en España, pero ya como hombre del sector siderúrgico, en su cargo de director financiero de Aceralia. Ahí comenzaron sus veinte años de asturianía y afición al Real Oviedo -aunque ahora, reconoció, también toca animar al Betis-, durante los cuales ha cosechado grandes amistades, entre las que destacó la del también economista y profesor Ramón Álvarez Rendueles. «Soy el mayor defensor de los economistas. En mi caso fue algo tan vocacional como para un médico o un arquitecto», reconoció sin desaprovechar la oportunidad de repasar su carrera. El también consejero de Vocento, Gestamp y Fertiberia recordó la reestructuración del sector siderúrgico español como un tiempo «difícil», en el que hubo que hacer muchos «sacrificios», pero del que salió «una gran empresa». De esa época Asturias se quedó «con las segundas plantas más eficientes del mundo». Luego llegó la crisis, la congelación de las inversiones de Arcelor... «Lo superamos». Igual que ahora, ya en otro sector y al frente de otra «gran empresa», Abengoa, está «convencido» de que volverá a hacer.

Urquijo se mostró agradecido a las personas que le han rodeado todo este tiempo. Ayer no eran pocas. Entre el respetable, el consejero de Empleo, Isaac Pola; el presidente del Consejo General del Colegio de Economistas de España, Valentín Pich; el actual director financiero de ArcelorMittal, Vicente Suárez; el decano del Colegio de Titulados Mercantiles, José Antonio Sierra; el presidente del REAF, Jesús Sanmartín; el presidente de la Cámara de Comercio de Gijón, Félix Baragaño; el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda; el director provincial de la Tesorería General de la Seguridad Social, Alfredo Cerezo, o la galardonada del año pasado, Ana Isabel Fernández, entre otros muchos. El broche final lo puso la Orquesta Vetusta Big Band.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos