El Comercio

Endesa confirma que cerrará la térmica de Compostilla en 2020

Protesta ante la central de Compostilla el pasado 22 de agosto.
Protesta ante la central de Compostilla el pasado 22 de agosto. / EFE
  • La compañía eléctrica se compromete a comprar 30.000 toneladas de carbón nacional hasta fin de año

En la reunión que ayer mantuvo en Madrid el consejero delegado de Endesa, José Bogas, con el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, hubo una de cal y otra de arena para el sector de la minería del carbón. El encuentro, que tenía como objetivo abordar cuál es el futuro de la central térmica de Compostilla, en Cubillos del Sil (Léon), concluyó con dos anuncios sobre la mesa: que Endesa cerrará la planta en 2020 y que comprará 30.000 toneladas de carbón hasta final de año.

En el primer caso, se dibuja un escenario negro para la zona. Álvarez Courel, en declaraciones a Efe, aseguró que la supervivencia de la central «sería un milagro», puesto que no es viable invertir en ella, según le puso de manifiesto la propia dirección. Así las cosas, cree que la única salida sería «un pacto de Estado» por el carbón que lo encumbrara como mineral estratégico. Courel entiende que no habría otra salida, aunque, a corto plazo, la dirección de la compañía sí ha anunciado que prevé reabrir su parque de carbones a mineral nacional, como llevan reclamando las comarcas mineras, la patronal del sector y los sindicatos en los últimos meses.

Según los responsables de la empresa, de aquí a fin de año Endesa adquirirá unas 30.000 toneladas. Se trata de una cantidad que el sector considera «bastante escasa», pero que supone un cierto alivio para las compañías, que han visto reducidas a cero las adquisiciones en los últimos meses y que, de no cambiar la situación, se ven abocadas al cierre. De hecho, la mayoría de trabajadores de la minería privada se encuentran afectados por expedientes de regulación de empleo.