El Comercio

Una reforma de 60 millones de euros con mil trabajadores en la acería de Arcelor

La acería de Tabaza en la que mañana empezarán importantes obras de actualización .
La acería de Tabaza en la que mañana empezarán importantes obras de actualización . / MARIETA
  • Se dividirá en tres proyectos distintos que llevarán a paralizar la planta a mediados de noviembre

Arcelor iniciará mañana la mayor reforma de la LDIII desde que la acería echó a andar en 1988. Serán dos meses y medio de obras que permitirán mejorar su productividad y que servirán para actualizar algunas de las instalaciones ubicadas en Tabaza (Carreño), muy gastadas debido a 28 años de actividad. La multinacional invertirá alrededor de 60 millones de euros en tres proyectos distintos que afectan a la planta y que harán, incluso, que la acería tenga que paralizar su actividad por completo a mediados de noviembre.

Los trabajos incluyen la modificación de una de las máquinas de colada continua para instalar un molde vertical. Aunque no se trata de una sustitución completa, ya que se mantienen algunos segmentos de la línea, la reforma es tan sustancial que, prácticamente, se tratará de una nueva máquina. Esto incrementará su velocidad y con ello su productividad. Además, llevará aparejada una mejora de calidad en los desbastes -el material resultante- que después pasarán al tren de laminación caliente y a los que se les restarán impurezas.

El segundo proyecto se centrará en el convertidor, que es donde se recibe el arrabio de los altos hornos de Gijón y donde se le añade chatarra y fundentes, como la cal dolomítica. En él se sustituirán la vasija y el anillo de soporte y se instalarán una nueva caldera y un nuevo sistema de captación de gases.

A todo esto se añadirá un tercer proyecto, el cambio de las vigas carrileras en las naves de carga -donde se carga el arrabio y la chatarra para el convertidor- y de acero -la metalurgia secundaria en la que se produce el afino del acero antes de la colada-. Estas vigas carrileras son por las que circulan los puentes grúa que manejan pesos de 250 toneladas y son las originales de la acería, por lo que llevan en funcionamiento desde 1988 y han sufrido un importante desgaste. Precisamente, sobre ellas se instaló recientemente un nuevo y mayor puente grúa en la nave de acero.

Paralización de la acería

El operativo comenzará mañana, coincidiendo con el inicio de mes, con la parada de una de las máquinas de colada y uno de los convertidores, las instalaciones que serán renovadas y que no recuperarán la actividad hasta mediados de diciembre. Esto también provocará que se detenga la actividad en el tren de bandas en caliente. Desde ese momento, la factoría trabajará a medio gas. No obstante, a mediados de noviembre -del 15 al 23 de ese mes-, habrá que pararla por completo, ya que con el cambio de las vigas carrileras no podrán funcionar tampoco la otra máquina de colada y el otro convertidor.

En estas obras está previsto que trabajen de media 550 personas pertenecientes a 18 compañías diferentes, subcontratas que incluyen desde ingenierías a empresas de montaje. Además, durante la parada total de la acería de mediados de noviembre habrá jornadas en las que el pico de empleados externos supere el millar. Mientras, los operarios de la LDIII aprovecharán para coger vacaciones y descansos acumulados y también para recibir formación sobre la nueva maquinaria. De hecho, estos días está en Alemania un grupo de empleados participando en un curso que imparte la ingeniería SMS, encargada de las modificaciones de la máquina de colada continua. En distintas fases, los trabajadores llevan formándose desde mediados del año pasado, tanto en Alemania como en Asturias, donde SMS también ha realizado cursos.

La remodelación de la acería se solapará en el tiempo con trabajos de mantenimiento «extraordinario» en la factoría de Gijón por importe de varios millones de euros. El 6 de octubre comenzará la parada consecutiva de los hornos altos, primero el 'A' y luego el 'B'. Cada una durará aproximadamente 25 días y se dejará entre ellas un periodo de unas doce jornadas de actividad normal. En las fases de inactividad se procederá a cambiar los 'staves', los conductos de refrigeración que permiten controlar las elevadas temperaturas que se alcanzan durante el proceso productivo. El cambio de estos conductos de refrigeración afectará, además, a uno de los dos 'sínter' de Gijón, que también estará inactivo.

Tras estas obras, de las inversiones anunciadas el año pasado por la multinacional solo quedará por acometer la reforma de las baterías de cok de Gijón, los trabajos que suponen un mayor importe, unos cien millones de euros. Está previsto que los estudios previos y la demolición comiencen antes de fin de año, aunque la multinacional está a la espera aún de la autorización de la Administración, tras presentar el estudio de impacto ambiental y otros informes que se han requerido.