El Comercio

Las baterías de cok de Gijón, inactivas desde hace tres años.
Las baterías de cok de Gijón, inactivas desde hace tres años. / J. SIMAL

Arcelor eleva a más de 150 millones la inversión en las baterías de cok de Gijón

  • El grupo ve «muy complicado» que las de Avilés puedan seguir en activo más allá de 2020 debido a la normativa medioambiental

Arcelor elevó ayer a 150 millones de euros la inversión para reconstruir las baterías de cok de Gijón -frente a los 130 que había barajado anteriormente-, una cifra que, según la multinacional, podría superarse, dada la envergadura de la obra. Así lo confirmaron ayer sus directivos a los representantes de los trabajadores en la reunión del comité restringido europeo que tuvo lugar en Luxemburgo. Durante el encuentro se abordaron las inversiones previstas por la empresa en toda Europa, unos 500 millones de euros, de los que las plantas de Asturias se llevan más de la mitad. De hecho, esta concentración de las obras en el Principado provocó cierto recelo por parte de los líderes sindicales de otras factorías.

Los directivos de Arcelor, sin embargo, defendieron la decisión de invertir en las instalaciones asturianas con, por ejemplo, la instalación de una máquina de colada vertical y un nuevo convertidor en la LDIII, unos trabajos que calificaron de «muy complejos», o la reconstrucción de las baterías de cok de Gijón, frente a la posibilidad de construir unas nuevas en Galati, Rumanía, que también se planteó la compañía.

Sin embargo, para las baterías de cok de Avilés Arcelor no tiene buenas perspectivas. Aunque hasta ahora no se ha tomado ninguna decisión firme, la multinacional ve «muy complicado» que puedan seguir activas en 2020 debido a los requisitos medioambientales. Estas instalaciones producen 1,4 millones de toneladas de cok anuales, pero para entonces, el grupo espera que estén en pleno funcionamiento las nuevas de Gijón que, eso sí, producirán unas 300.000 toneladas menos.

Por otro lado, Alain Le Grix, responsable de coordinación comercial en ArcelorMittal Europa, trasladó a los sindicatos que la compañía nota cierta recuperación del mercado, debido, sobre todo, a la imposición de aranceles al acero chino. De esta evolución ya se está beneficiando el grupo, que en el segundo trimestre dobló el ebitda (resultado antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) del primero.

No obstante, Le Grix reconoció que los efectos de la entrada de productos siderúrgicos chinos se sigue notando, ya que las medidas de defensa comercial han llegado tarde y no logran compensar el 'dumping'. El directivo de Arcelor cifró en 10 millones de toneladas al año la pérdida de capacidad de producción de acero en Europa por este motivo, lo que supone la desaparición de 15.000 empleos anuales. La amenaza de China, por tanto, sigue preocupando y más cuando en diciembre se tiene que decidir si se la declara economía de mercado.

Otra cuestión que inquieta es el mercado de comercio de emisiones que, a partir de 2020, encarecerá la producción de forma que podría hacerla inviable.

Sobre la compra de la italiana Ilva, la empresa se mostró reticente a dar información, aunque reconoció haber presentado un plan medioambiental para intentar hacerse con ella.