El Comercio

Un «equipo multidisciplinar» será el encargado de evitar el concurso en la Fundación Metal

  • El comité ejecutivo elevará al patronato de la entidad la aprobación de un plan de viabilidad que pasa por 19 despidos y aportaciones económicas extraordinarias urgentes

Fue una reunión de varias horas, tiempo necesario para analizar la crítica situación que pesa sobre la Fundación Metal y decidir la necesidad de aplicar, de manera urgente, el plan de viabilidad presentado por una empresa externa para evitar un concurso de acreedores. Una decisión que la comisión ejecutiva de la entidad elevará la próxima semana a su patronato.

La directora general de Industria, Sandra Velarde, por el Principado; Guillermo Ulacia, por Femetal; Pelayo Barcia, por el Ayuntamiento de Gijón; Manuel Ángel Campa, por el de Avilés, Jenaro Martínez, por MCA-UGT, y Damián Manzano, por la Federeación de Industria de CC OO, son los integrantes de una comisión ejecutiva que, además, también decidió que será «un equipo multidisciplinar» quien se encargará de una «aplicación eficaz» de ese plan de sostenibilidad. Según adelantó EL COMERCIO, en él se plantea el despido de 19 trabajadores, y una aportación extraordinaria de los patronos de al menos 150.000 euros. Cifra, eso sí, que tendría que ir acompañada de otra ayuda de 300.000 euros procedente del Principado.

La Fundación Metal informó del acuerdo a primera hora de la tarde a través de un comunicado en el que, además, quiso transmitir un mensaje de tranquilidad a sus «clientes»: «Se garantizará el desarrollo de los servicios contratados, con la misma calidad que lo ha venido haciendo durante todos estos años».

Otras reformas

La Fundación Metal también reconoció en su nota las «reformas importantes» que se han tenido que hacer a lo largo de este año para, aseguran, «reconducir la situación de la entidad». Citan entre ellas, la aplicación de un Expediente de Regulanción de Empleo Temporal, la minoración de gastos o el cierre de algunas de las instalaciones en las que imparte su actividad. Sin embargo, «estas medidas están siendo insuficientes para conseguir los resultados económicos previstos» para el presente ejercicio, que registra unas pérdidas cercanas al medio millón de euros.

La culpa de esta crítica situación se volvió a echar al «retraso o anulación» de diversas convocatorias públicas para el desarrollo de planes y proyectos de formación y empleo. Un problema que les llevó a perder 5,5 millones de euros en un corto periodo de tiempo y que hizo descender en un 60% los recursos recibidos desde las administraciones para esa formación profesional para el empleo.

Así las cosas, cuando el patronato dé la próxima semana el visto bueno al plan, comenzará una auténtica carrera contrarreloj para evitar ese concurso de acreedores. Una situación que, el propio plan, reconoce problemática ya que los patronos tendrían responsabilidad personal por la práctica habitual de la Fundación de usar los anticipos de las administraciones para otros gastos no relacionados con los cursos.

El camino a recorrer, en cualquier caso, no será fácil. Esos 19 despidos de trabajadores fijos chocaban con un problema importante, a juzgar de los profesionales expertos: que una parte de ellos forma parte del comité de empresa y, por tanto, no pueden ser despedidos. La solución intermedia, que también podría llegar a equilibrar la balanza hacia una solución sería el despido de 16. Porque quedarse en echar a 12 personas a principios del próximo año, otra alternativa contemplada, no resolvería nada.