El Comercio

«Invertir en talento y conocimiento son las claves del éxito de TSK»

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De izquierda a derecha, en la primera fila, José María Quirós, Sabino García Vallina, Santiago García Granda, Enrique Macián y Jorge Luis Rodríguez. Detrás, Hilario López, Marcelino Gutiérrez, Juan Carlos Campo, Alberto González, Juan Vicente Piñera, Félix Baragaño, Sandra Velarde y María Jesús Rodríguez. / PABLO LORENZANA

  • Sabino García Vallina elogia el capital humano del grupo que preside al recoger el Premio Ingeniero del Año a la Gran Trayectoria Profesional

A Sabino García Vallina le basta con exponer algunas cifras de empleo, ventas e internacionalización del Grupo TSK, desde sus comienzos hasta nuestros días, para resumir una trayectoria de crecimiento imparable. La ingeniería gijonesa, que este año cumplió su 30 aniversario, sumaba en 1989 una plantilla de cien empleados, quince ingenieros y unas ventas de 800 millones de las antiguas pesetas que se lograban al 100% en el mercado nacional. Este año 2016 cerrará con 1.010 empleados, 510 ingenieros, una facturación de 900 millones de euros y el 95% de su cartera en el exterior. Una evolución de crecimiento constante, pese a los años de crisis, que evidencia que detrás de esta compañía hay «una gran labor tanto técnica como de gestión», que la han convertido en una firma «puntera a nivel nacional y en una de las empresas líderes mundiales en energía termosolar». Por ello, su presidente recogía ayer el premio Ingeniero del Año, en la categoría de Gran Trayectoria Profesional.

En esta tercera edición, los galardones promovidos por la Fundación Caja Rural en colaboración con la empresa Fluor y la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, también reconocían los méritos de Jorge Luis Rodríguez Rodríguez, de la empresa Vectio, en la categoría de Proyección de Futuro.

Previamente al acto de entrega, y en un encuentro con los medios de comunicación, García Vallina aseguraba que «invertir en talento» era una de las claves del éxito del grupo. Poco después, en su discurso, elogiaba el capital humano de la empresa: «TSK es lo que es hoy gracias a las personas que trabajan involucradas en el proyecto, a sus conocimientos y a su gran profesionalidad». Quiso compartir el galardón con toda la plantilla, desde los más de 500 ingenieros, «hasta el último de los profesionales».

Preguntado sobre si la ingeniería gijonesa es el espejo en el que deben mirarse las compañías del sector, su presidente afirmó que «ojalá TSK sea un espejo para otras empresas asturianas, pero para recoger frutos hacen falta antes años de inversiones y dificultades».

Especialmente emotivo resultó el discurso del ingeniero de caminos Jorge Luis Rodríguez, que tras reconocer que «para llegar lejos hay que caminar acompañado», habló en asturiano para agradecer el apoyo de su familia. Natural de Sama de Langreo, este joven que «soñaba con ser arquitecto» ha llevado a la empresa Vectio, desde sus oficinas en la calle Uría de Oviedo, a diseñar planes de movilidad en países como Brasil o Chile. Suyo es un proyecto pionero en Asturias para la gestión del tráfico, las turboglorietas, que estrenaron para transformar la travesía de la N-634 en Grado en vía urbana. El jurado valoró asimismo la formación internacional y actividad «divulgadora y emprendedora» de Rodríguez, quien comenzó como ingeniero junior hace ocho años y hoy es director de proyectos.

Transporte público

En su discurso, Rodríguez explicó que la movilidad «no es más que las 1,1 horas diarias que todos los habitantes del Planeta dedicamos a desplazarnos», para, a continuación, hacer un alegato en defensa del transporte público. Se refirió a la licitación del tercer carril de la autopista 'Y', «un error» que, a su juicio, comete el Ministerio de Fomento. Considera que «Asturias sería más competitiva» si Gijón y Oviedo estuvieran conectadas con un tren cada quince minutos, lo que denominó la 'Y ferroviaria'.

Tanto el rector de la Universidad de Oviedo, Santiago García Granda, como el presidente de Caja Rural de Asturias, José María Quirós, resaltaron las trayectorias profesionales, pero también las personales, de ambos galardonados. De Sabino García Vallina destacaron su seriedad, tenacidad y constancia y afabilidad. De Rodríguez, su «esfuerzo» para poner a su empresa «en una situación puntera» dentro del ámbito de la gestión del tráfico y el transporte.