El acuerdo de Duro con la banca impide a los Arrojo y los Arias entrar en la ampliación

La compañía teme que Del Valle impugne el pacto, ya firmado por el consejo, y frene la convocatoria de la junta de accionistas

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

Los accionistas mayoritarios -las familias Arrojo (24,4%) y Arias (10%)- no podrán participar en la ampliación de capital que Duro Felguera tiene previsto celebrar el 14 de junio, tras su convocatoria en la próxima sesión del consejo de administración. Esta es una de las condiciones que se incluyen en el acuerdo suscrito entre el grupo asturiano y la banca acreedora. Y es la razón por la que Ángel Antonio del Valle, yerno de Álvarez Arrojo, ex presidente de la empresa y miembro de su máximo órgano ejecutivo, votase en contra del citado acuerdo en la reunión del consejo celebrada el pasado jueves.

Duro Felguera remitió cinco hechos relevantes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. En el primero anticipaba que el consejo había aprobado el acuerdo, condicionado a lograr al menos el 90% de adhesiones de las entidades financieras, algo que se logró ya por la tarde. Otras dos comunicaciones hacían referencia, entre otras cuestiones, a los detalles de la ampliación de capital y a la ratificación de los cuatro consejeros independientes y al nombramiento de una nueva consejera. Se trata de Covadonga Betegón Biempica, doctora ingenieria industrial por la Universidad de Oviedo.

El acuerdo con la banca supone la emisión y puesta en circulación de un máximo de 4.656.000.000 de nuevas acciones ordinarias de 0,01 euros de valor nominal cada una, con una prima de emisión de 0,017 euros por acción, que se suscribirán y desembolsarán íntegramente con cargo a aportaciones dinerarias, con reconocimiento del derecho de suscripción preferente y previsión desuscripción incompleta.

A las 20.21 y 20.30 horas hubo otros dos hechos relevantes. En ellos, se informa de que se superaba el 90% de los apoyos de la masa acreedora y se da cuenta de la propuesta de refinanciación, supeditada a la ampliación de capital de 125 millones de euros.

Preocupación

Pues bien, una de las condiciones para la refinanciación es, textualmente: «La no participación de los accionistas mayoritarios en la suscripción del aumento de capital que les corresponda, así como en la enajenación de los derechos de suscripción preferente». Según fuentes conocedoras del proceso, este requisito obedece a la demanda de los potenciales inversores, que no quieren que vuelva a haber una gran concentración de capital en una familia. Así, por tanto, habrá derechos de suscripción preferente, pero ni los Arrojo ni los Arias podrán ejercerlos a tenor de dicho condicionante.

El acuerdo con la banca podía haber sido motivo de celebración, pero ayer había un sabor agridulce en Duro Felguera. Alivio, por una parte, tras lograr el apoyo de más del 90% de la banca acreedora al acuerdo de refinanciación, y preocupación, por otro lado, a que la familia Arrojo impugne dicho pacto tras su aprobación por el consejo de administración en la sesión del viernes. Los temores de la dirección y del conjunto de la plantilla obedecen al comportamiento y a las palabras de Ángel Antonio del Valle, quien, en esa reunión del órgano de gobierno de la empresa, votó en contra del acuerdo con las entidades financieras e insistió en presentar una solicitud de concurso de acreedores.

Pese al rechazo de Del Valle, se impuso el deseo del resto de consejeros que aprobaron la propuesta de la banca para refinanciar la deuda y ampliar el capital.

El siguiente paso será la convocatoria de una junta de accionistas para el mes de junio. Pero su celebración podría verse suspendida de forma cautelar en el caso de que Del Valle decidiese impugnar el acuerdo del consejo. Y el tiempo corre en contra de una empresa en causa de disolución, tras las enormes pérdidas sufridas en 2017. «Ahora que el acuerdo con la banca está encarrilado y teniendo en cuenta que la ampliación de capital es vital para salvar Duro Felguera, percibimos que los accionistas mayoritarios siguen poniendo palos en las ruedas. Estaremos vigilantes a todos los movimiento de la familia Arrojo, porque no vamos a tolerar que la lleven al cierre». Quien así se pronunciaba ayer era Damián Manzano, secretario general de CC OO Industria, y lo hacía en nombre del sindicato y de los delegados y comités de empresa con quienes había tratado previamente sobre este asunto. «No vamos a consentir que por intereses ajenos a la compañía, que se nos escapan, pongan en peligro la actividad y los puestos de trabajo del grupo, que son nuestra prioridad», enfatizaba Manzano.

Fuentes de la empresa hacían suya la preocupación de CC OO, que es el sindicato mayoritario en Duro Felguera. «Resultaría incomprensible que siendo de Gijón y habiendo gestionado la empresa con un poder absoluto, ahora que la banca nos lanza un rescate él no quiera agarrar el salvavidas». Del Valle, según las mismas fuentes, argumenta que ese 'rescate' de la banca es insuficiente y no confía en el éxito de la ampliación de capital. «Si no confía en la empresa, lo lógico es que se vaya y no acuda a la ampliación, pero que permita a Duro Felguera buscar una salida», agregan.

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