Aditya Mittal garantiza que Ilva no pondrá en peligro las inversiones en las plantas asturianas

Aditya Mittal. / E. C.
Aditya Mittal. / E. C.

El CEO en Europa de Arcelor destaca ante la parte social de la multinacional que España fue el país al que más dinero destinó en 2016

AIDA COLLADO GIJÓN.

No es habitual que un Mittal participe en la sesión plenaria del comité europeo de Arcelor. Su ausencia era, precisamente, una de las espinas clavadas de la parte social. Ayer, pudo sacársela al enfrentarse cara a cara con el CEO de la multinacional en Europa, Aditya Mittal, quien contestó a las preguntas de los sindicatos y se refirió a la accidentada compra de la italiana Ilva. Aún a la espera de que Bruselas tome una decisión sobre su posible posición de dominio en el mercado, el máximo responsable de la compañía garantizó ayer que su nueva adquisición no pondrá en peligro las inversiones previstas o que ya están en marcha en las plantas europeas. Eso incluye a las asturianas, con más de 350 millones presupuestados. Además, recordó que España fue el país que más recursos económicos obtuvo en 2016 para la mejora de sus factorías.

Destacó la operación de compra de Ilva como una buena oportunidad, irrenunciable para la empresa y su intención de seguir creciendo y fortaleciéndose. Los planes de Arcelor no incluyen cambios por este motivo en los otros centros del grupo. Además, entienden que la UE no tiene motivos para intervenir, ya que se trata de una empresa global que compite en un mercado global.

Otro asunto espinoso que tuvo que abordar fue el de la seguridad y salud laboral. Mittal se mostró contrariado por algunas de las afirmaciones de los sindicatos, que se mostraron muy críticos en este aspecto y recordaron que el grupo, desde su creación en 2006, acumula ya 470 muertos (21 de ellos, a lo largo de este año). Una sola pérdida ya es inasumible, respondió el directivo, antes de calificar como «fundamental» la seguridad como prioridad indiscutible de la empresa. Los representantes de los trabajadores confían en que estas palabras se vean reflejadas en la implementación de nuevas medidas, que sirvan para reducir la siniestralidad.

Ambas partes limaron asperezas durante el encuentro. «No buscamos culpables, buscamos soluciones para tratar de atajar el tema», explicaron los sindicatos tras el encuentro.

En lo que no hubo acercamiento fue en lo relativo al empleo. El comité había denunciado la pérdida de más de 100.000 puestos de trabajo, un tercio del total. Pero Mittal se mantuvo firme en su defensa de la postura de la compañía, aludiendo a la «competitividad» de las plantas y a la «necesaria» continuidad de la ejecución de los planes de productividad. Única vía, zanjó, para garantizar el futuro de la empresa.

El escollo de las emisiones

El CEO en Europa se refirió a algunas de las victorias obtenidas por la firma este año. Además de los buenos resultados financieros de los tres trimestres de 2017, habló positivamente de las medidas 'antidumping' puestas en marcha por la Unión Europea, que han reducido los agravios comparativos con la competencia. También consideró un reto superado la consideración de China, que finalmente no será tratada como una economía de mercado. Pero este ejercicio también hubo sinsabores. La UE ha rechazado todas y cada una de las alegaciones a la normativa de comercio de emisiones de CO2.

Esto, lamentó, puede encarecer notablemente la actividad frente a las empresas de otras partes del mundo que no tengan que cumplir con estas condiciones, pudiendo llegar, incluso, a acabar con la siderurgia europea.

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