Arcelor confirma su apuesta por Asturias y venderá otras seis plantas con 12.500 empleo

Arcelor confirma su apuesta por Asturias y venderá otras seis plantas con 12.500 empleo
La planta de Ilva en Tarento, para cuya compra Arcelor deberá acometer las desinversiones concretadas ayer. / ILVA

El grupo ya tiene ofertas para los tres bloques en que debe agrupar a las factorías de Luxemburgo, Bélgica, Rumanía, Italia, Macedonia y la República Checa, de cuya gestión se apartará el 23 de mayo

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

Confirmado. Las plantas asturianas se han librado de la criba de desinversiones que la Dirección General de la Competencia de la UE obliga a acometer a ArcelorMittal para darle su visto bueno a la compra de la italiana Ilva sin considerar que el grupo siderúrgico se sitúa en una posición de dominio de mercado. La dirección de la multinacional siderúrgica expuso ayer, en la reunión extraordinaria del comité restringido, celebrada en Luxemburgo, que pondrá a la venta seis plantas agrupadas en tres paquetes: uno de ellos es el formado por las instalaciones de Lieja (sur de Bélgica) y Dudelange (Luxemburgo); otro lo componen las plantas de Galati (Rumanía), Piombino (Italia) y Skopje (Macedonia) y el tercer grupo corresponde a la factoría de Ostrava, en la República Checa. Estas seis plantas emplean a 12.500 personas de forma directa, que serán traspasadas a los compradores, más otros 400 ó 500 trabajadores que realizan tareas transversales para diversas plantas del grupo, como comerciales o informáticos, entre otros, y cuyo futuro está aún sin despejar.

La desinversión que debe acometer ArcelorMittal antes del próximo 23 de mayo, plazo máximo otorgado por las autoridades antimonopolio de la Unión Europea, implica que la compañía se deshaga de una capacidad de producción de 7,5 millones de toneladas anuales, una cuantía similar o ligeramente inferior a la que tiene previsto obtener ArcelorMittal con las inversiones en Ilva, donde podría alcanzar hasta los 8 millones de toneladas.

A partir del 23 de mayo, la CE obliga a ArcelorMittal a mantenerse totalmente apartada de la gestión de estas seis plantas, que se llevará a cabo a través de un contrato de fideicomiso o similar, hasta su venta definitiva, que debería producirse en diciembre de este año o en enero del próximo ejercicio.

Durante la reunión del comité restringido de ArcelorMittal, formado por 21 miembros de los comités de las principales plantas europeas, y que fue convocado expresamente para informar sobre este asunto, la dirección de la multinacional siderúrgica aseguró que ya tiene ofertas interesadas por estos tres bloques en que debe agrupar la venta de las seis instalaciones europeas. De lo que no informó es de la procedencia de dichos inversores. Descartó que fueran firmas chinas, pero dejó la puerta abierta a la posibilidad de compradores de Rusia, Ucrania o Turquía.

El hecho de que el organismo de la Competencia europea obligue a ArcelorMittal a acometer la venta en tres bloques y no le permita desprenderse de las plantas a su antojo obedece, según los sindicatos, a la pretensión de la CE de que con esta operación surja «producción nueva» en Europa. La dirección del grupo recalcó que la propuesta de vender los activos confirmados ayer -que ya había adelantado el pasado jueves a través de un comunicado- está sujeta a que la Comisión Europea dé el visto bueno final a la compra de Ilva, decisión que se espera para el 23 de mayo.

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