Arcelor reclama a los sindicatos un acuerdo en quince días para salvar el tren de chapa

Arcelor reclama a los sindicatos un acuerdo en quince días para salvar el tren de chapa
Uno de los grupos de cruces que aparecieron ayer por la noche en el entorno del local del comité de empresa de Arcelor en Gijón. / E. C.

Su propuesta pasa por amortizar medio centenar de empleos e invertir dos millones de euros

Noelia A. Erausquin
NOELIA A. ERAUSQUINGijón

La dirección de Arcelor quiere llegar a un acuerdo sobre el tren de chapa en quince días. Así lo comunicaron ayer fuentes del grupo, tras la segunda reunión con los sindicatos en la que se abordó el futuro de esta instalación, muy comprometido por los malos resultados y la posible compra de la planta siderúrgica italiana Ilva, con una capacidad potencial en Planos muy relevante. El objetivo de los responsables de la empresa en el Principado es enviar un mensaje claro a Luxemburgo, donde está la sede social de la multinacional, pero sobre todo a Londres, donde reside su máximo accionista y presidente, Lakshmi Mittal, demostrar que se puede reconducir la situación.

En la primera reunión, el pasado martes, la compañía puso sobre la mesa su intención de invertir alrededor de dos millones de euros en automatizaciones y amortizar, al menos, 40 empleos en el área de producción. Ayer, tocó el turno de mantenimiento, para el que planteó la eliminación de otros cinco puestos. En total, la instalación cuenta con 370 trabajadores. Además, se reiteró que no habría salidas traumáticas y que las amortizaciones solo se realizarían después de comprobar y validar las posibles automatizaciones. El objetivo es también aumentar la producción de las 495.000 toneladas de 2017 a 550.000.

Durante el encuentro, los representantes de la compañía insistieron en preguntar a los de los trabajadores sobre su disposición o no a llegar a un acuerdo, dada la complicada situación que atraviesa el tren de chapa, una disposición que refrendaron los sindicatos mayoritarios, que entienden que la instalación se encuentra ante un escenario realmente difícil.

La intranquilidad en la plantilla es evidente. El malestar de un grupo de trabajadores se hizo ayer visible en el entorno del local del comité de empresa, en el que aparecieron decenas de cruces clavadas a modo de supuesto cementerio y también símiles de esquelas del tren de chapa en las que se exigen explicaciones a las centrales, se convoca «una hora de silencio» y se decretan «tres días de luto oficial».

La compañía ya ha anunciado que abrirá una investigación para verificar si ha existido alguna infracción laboral y comunicarán el resultado a las autoridades, por si hubiera que depurar responsabilidades. Se da la circunstancia de que en el entorno existen distintas cámaras de procesos que podrían haber grabado la instalación de las cruces o parte del proceso preparativo.

«Solo intentan coaccionar»

El comité de empresa, con representantes de UGT, CC OO, USO y CSI, en un comunicado conjunto, rechazó de forma unánime «la amenaza y el ataque al derecho de representación sindical que legítimamente sus delegados ostentan» y denunció que este tipo de prácticas «solo intentan coaccionar» al comité y condicionar a los trabajadores con informaciones falsas, «ya que a fecha de hoy, la negociación está abierta y no existen propuestas cerradas ni acuerdo alguno». Además, el texto insite en que tratarán «de defender de la mejor forma posible los derechos de los trabajadores». «No permitiremos que estas prácticas intolerantes e irresponsables nos condicionen en nuestras funciones de negociación y representación», concluye el documento, consensuado por todos los miembros del comité.

No obstante, UGT y CC OO se mostraron más beligerantes a la hora de calificar los hechos, tanto los responsables de estos sindicatos en el comité, como los secretarios generales de Industria de ambas formaciones, Jenaro Martínez y Damián Manzano, respectivamente, condenaron rotundamente la colocación de las cruces, a la que llegaron a calificar de «miserable».

Pese a todo, las centrales han pedido a la compañía que, con independencia de las medidas que se tomen para corregir este tipo de actos y que no se vuelvan a repetir, no se impongan sanciones a las personas que han llevado a cabo esta acción.

Por otro lado, Los sindicatos CSI, CGT, ESK y LAB en Arcelor emitieron un comunicado conjunto en el que instan a los distintos gobiernos autonómicos, a las fuerzas políticas con presencia en los diferentes parlamentos y al Gobierno central a poner en marcha medidas que limiten el «omnipresente poder» de la multinacional.

Además, Arcelor anunció ayer que propondrá a sus accionistas cambiar la divisa de su capital de euros a dólares estadounidenses. Para ello ha convocado una junta de accionistas extraordinaria el próximo 16 de mayo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos