Ascensores Tresa concluye el proyecto para iniciar su nueva nave el primer trimestre de 2018

Pedro Ortea, consejero delegado y director financiero de Tresa, y Daniel Fernández, director general y consejero delegado de ascensores Tresa. / DANIEL MORA
Pedro Ortea, consejero delegado y director financiero de Tresa, y Daniel Fernández, director general y consejero delegado de ascensores Tresa. / DANIEL MORA

La firma asturiana invertirá cinco millones en la planta, que ocupará 8.000 metros cuadrados en Lloreda, y con la que superará los 200 empleados

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

La firma asturiana Ascensores Tresa ya tiene listo el proyecto básico de la nueva planta que construirá en el polígono de Lloreda, en Gijón. El inicio de los trabajos depende ahora de la licencia de obra y actividad, que ha sido solicitada por parte de la empresa y que espera la respuesta del Ayuntamiento. La compañía confía en comenzar la construcción en el primer trimestre de 2018.

De momento, acaba de aprobarse provisionalmente el estudio de detalle que solicitó el Ayuntamiento gijonés y que está pendiente de su publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) para información pública, con vistas a proceder a su aprobación definitiva. Así, con el proyecto básico también listo y tramitado, «empezaremos al minuto siguiente de recibir la licencia de obra», asegura Daniel Fernández, director general de la compañía.

La firma asturiana, con presencia en los cinco continentes y con doce delegaciones en España, creará un nuevo centro que triplicará en superficie a sus actuales instalaciones, ubicadas en el polígono de Porceyo. Para ello ocupará entre 7.000 y 8.000 metros cuadrados, que acogerán su nueva fábrica de elevadores así como el centro de investigación y desarrollo. Este proyecto supondrá una inversión de unos cinco millones de euros y conllevará un aumento del 10% de la plantilla de Ascensores Tresa, que está formada por unos 185 trabajadores.

El proyecto fue anunciado en marzo del pasado año por el consejero delegado de la compañía asturiana, Pedro Ortea, durante la entrega de los premios IDEPA al Impulso Empresarial, que en su modalidad de Internacionalización recayó en Ascensores Tresa. Pero la noticia se conocía ya desde junio de 2016, porque la compañía llevaba tiempo dándole vueltas a este importante proyecto.

700 ascensores al año

La tendencia alcista del negocio, sobre todo en el mercado internacional, obligaba a crecer a esta empresa gijonesa que ya exporta el 60% de su producción, hoy situada en unos 700 elevadores al año. Ascensores Tresa exporta a medio centenar de países. Las actuales instalaciones de Porceyo se les estaban quedando pequeñas y, por esa razón, se decidió a comprar a Sogepsa cinco parcelas, que suman un total de 11.500 metros cuadrados, para construir otra fábrica.

La nueva ubicación, además de multiplicar por tres la superficie de su planta actual, transformará las oficinas, que duplicarán el espacio en el que se encuentran actualmente, disponiendo de más de 1.000 metros cuadrados. La zona de carga y logística, básica en el proceso de crecimiento, contará con más de 2.000 metros cuadrados.

Ascensores Tresa fue creada en 1983 por el empresario Gonzalo Suárez. Se trata de una empresa familiar, que en 1992 dio un salto cualitativo al comenzar a fabricar ascensores con tecnología propia. En los últimos años, sus actuales gestores llevaban tanteando el terreno para dar el paso a la inversión en el polígono de Lloreda, que esperan culminar en 2018. Se habían interesado por las parcelas de Sogepsa ya antes de estallar la crisis, pero prefirieron aguardar a tiempos mejores, debido también a los altos precios de entonces

Por lo que respecta a su nave en Porceyo, la empresa está estudiando un nuevo proyecto industrial ajeno a los ascensores, para fabricar productos intermedios del sector metalmecánico, ampliando así su cartera de clientes con nuevas líneas de negocio.

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