El consejo avala el acuerdo con la banca y Del Valle insiste en ir a concurso

La dirección confía en la refinanciación y ampliación de capital, pese a la oposición de los Arrojo, para salvar la empresa

S. B. GIJÓN.

El consejo de administración de Duro Felguera aprobó ayer el acuerdo con la banca para la refinanciación de la deuda y la ampliación de capital. A la espera del hecho relevante que remitirá hoy la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), lo que trascendió, según fuentes cercanas al proceso, es que Ángel Antonio del Valle, ex presidente del grupo y miembro de su órgano ejecutivo, insistió en llevar la empresa a concurso de acreedores.

Pese a las reticencias de la familia Arrojo, que junto con los Arias, controla el 34,4% del capita, el resto del consejo defiende el acuerdo con la banca para refinanciar la deuda y ampliar el capital.

La propia empresa asturiana informó el pasado sábado en un comunicado remitido a la CNMV la propuesta de los bancos -que ya entonces contaba con el apoyo del 75% de las entidades acreedoras- y que ayer fue analizada por su consejo de administración. Ese acuerdo estaba condicionado a la aceptación del mismo y a nuevas adhesiones de entidades financieras, que se esperaban recibir durante esta semana.

Según el escrito de la ingeniería, con este plan se esperan garantizar «el mayor número de empleos posibles», un apunte importante en un momento en que los sindicatos están a la espera de iniciar las negociaciones del ERE anunciado por la dirección de Duro Felguera.

Previamente a la ampliación de capital por 125 millones que realizará el grupo asturiano, será la banca la que mueva ficha, con un ajuste de la deuda que la dejará «en niveles sostenibles» en el entorno de 85 millones de euros, con una fecha de vencimiento a cinco años, y líneas de avales para nuevos proyectos por un total de hasta 100 millones de euros.

Participación en el capital

Según los términos del pacto de refinanciación, la banca acreedora podría llegar a tomar entre el 6% y el 35% de la compañía. Dentro de la propuesta de refinanciación, se emitirán obligaciones convertibles en dos clases 'A' y 'B', con un plazo máximo de cinco años que serán suscritas y desembolsadas por las entidades financieras mediante la conversión de deuda por 233 millones de euros. Ambos instrumentos otorgarán a las entidades suscriptoras, como único recurso frente a la sociedad, la conversión en acciones de nueva emisión, cuando se produzcan los supuestos de conversión y en los plazos establecidos.

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