Hielo asturiano a la conquista de Europa

Hielo asturiano a la conquista de Europa

La empresa gijonesa Cubers produce 260 toneladas diarias de diversos tipos de cubitos, atiende a 7.250 clientes y da empleo a 70 personas

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

Una de las mayores productoras de cubitos de hielo de nuestro país nació en un pequeño garaje gijonés de la carretera Vizcaína, hace 16 años. Y como tantos otros grandes negocios de éxito, Cubers fue fruto de la necesidad y se forjó gracias al trabajo, el esfuerzo y la pasión de un profesor de español que tenía otros planes bien distintos a los que finalmente le deparó el destino. La empresa asturiana cuenta hoy con dos fábricas en Gijón, a las que se suma la inaugurada en Valencia en 2016. Ahora se prepara para la apertura de una nueva planta en Bélgica, este mismo año, con el objetivo de conquistar el mercado europeo.

La historia comenzó, como se decía al inicio, en 2001. Carlos Ramírez tenía planificado cruzar al otro lado del charco para dar clases en Estados Unidos, pero cambió de idea para echar una mano en la economía familiar tras una crisis.

Así, en un garaje de 60 metros cuadrados y con una sola furgoneta, el hoy CEO del Grupo Cubers y su socio comenzaron a producir y repartir cubitos de hielo. El primer día vendieron 50 kilos e ingresaron unas 4.000 pesetas. El verano se les dio bien. Muy bien. En dos años pudieron comprar dos empresas asturianas del sector y en poco tiempo lograron el liderazgo en el Principado, con una facturación de 100 millones de las antiguas pesetas.

«No es que nosotros inventáramos el negocio. No fue una idea genial». Al relatar la historia de la empresa, Carlos Ramírez muestra sinceridad y modestia al tiempo que contagia un enorme entusiasmo por lo que hace. «¿El secreto de nuestro éxito? La suerte». Lo dice en un primer arranque de sinceridad. Luego medita y apunta al elemento diferenciador de Cubers. «Se puede dignificar el hielo. A diferencia de otras fábricas, nosotros le tenemos cariño y consideración. Es un producto con una demanda creciente, y los clientes aprecian los atributos de calidad de nuestros cubitos. Hay mucha pasión en ello».

Pasión y también tecnología

Las fábricas de Cubers producen hielo mediante un novedoso proceso de doble congelación del agua, en el que interviene un sistema de circulación de aire frío desarrollado por la firma asturiana, capaz de regular la temperatura del túnel por el que circulan los moldes de cubitos, y haciendo que cada uno de ellos se vaya congelando lentamente. Este proceso dura en torno a seis horas, y les confiere a los cubitos una gran durabilidad y poder enfriador. Estas cualidades hacen que el hielo apenas se derrita en la copa y las bebidas no acaben aguadas. Además, los cubitos no se pegan entre sí y se mantienen completamente sueltos dentro de la bolsa. Son las características que demanda hoy en día el sector de la coctelería de alto nivel y que hacen de Cubers un hielo Premium.

La compañía de hielos fue haciendo mercado poco a poco. En 2005 penetraron en los grandes supermercados asturianos y dos años después hicieron lo propio en Galicia. Habían logrado colocar su producto en los lineales de las cadenas de distribución, además de en las estaciones de servicio. Fue en 2011 cuando construyeron la primera fábrica de hielo de molde de Asturias, en el polígono de Somonte.

En febrero del año 2013, Cubers recibió un empujón decisivo para su crecimiento gracias al fondo de capital riesgo del Ayuntamiento de Gijón, el denominado Fondo Gijón Invierte, creado para apoyar proyectos empresariales con fuerte potencial de expansión. Así, se suscribió una ampliación de capital en la empresa por medio millón de euros, que se complementó con otros 250.000 euros dos años más tarde por parte de una de las entidades de capital riesgo más destacadas de España, el Fondo GED, que financió una nueva fase de expansión de la firma asturiana.

Presencia nacional

De este modo, Cubers pudo aumentar su capacidad productiva y multiplicar por tres su cifra de ventas, tras llevar a cabo una política expansiva con delegaciones en cinco comunidades autónomas -Galicia, Islas Baleares, Salamanca, Valladolid y Madrid- y distribuidores exclusivos en Cantabria, Cataluña y Portugal.

Ese respaldo económico le ha permitido también abrir en 2016 una fábrica en Valencia y una segunda planta en Gijón el pasado verano, que, junto con la adquisición de nuevos camarajes, ha supuesto una inversión de 4,2 millones de euros. El fondo del Ayuntamiento de Gijón vendió sus participaciones en marzo de este año a GED Capital, un importante fondo de capital riesgo especializado en el sector industrial, logrando una importante plusvalía.

En la actualidad, Cubers abastece a más de 6.000 establecimientos hosteleros y 1.250 supermercados. Entre las dos fábricas de Gijón y la de Valencia produce 260 toneladas de cubitos de hielo diarios y emplea a unos 70 trabajadores.

Sus objetivos inmediatos están definidos. La empresa prepara la apertura de una planta en Bélgica, una ubicación estratégica para llegar a Francia, Gran Bretaña o Alemania, y en la que invertirá 1,5 millones de euros. Busca conquistar el mercado europeo del hielo. En España, Cubers también pretende el liderazgo absoluto conjugando su crecimiento orgánico con la adquisición de compañías del sector.

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