Duro Felguera intenta acelerar la venta de activos antes de que expire la tregua bancaria

Los trabajadores de Duro Felguera volvieron a protagonizar ayer una concentración ante la sede del Parque Tecnológico.
Los trabajadores de Duro Felguera volvieron a protagonizar ayer una concentración ante la sede del Parque Tecnológico. / JOAQUÍN PAÑEDA

La compañía destaca «avances» con la banca y descarta «medidas extraordinarias» en los próximos días

S. B. / O. V. GIJÓN.

El reloj corre en contra de Duro Felguera. En dos semanas acaba el plazo de la tregua bancaria. Le queda la posibilidad de que los bancos le otorguen una prórroga y le quedaría otra posibilidad de ganar tiempo, hacer caja y aliviar la deuda con los acreedores -que asciende a más de 244 millones de euros- que pasaría por la venta de los activos que no forman parte del 'core' de la empresa, como su edificio en Madrid. Según fuentes oficiales de la compañía, la relación con la banca es «inmejorable» y destaca «avances» en esa negociación. Por el contrario, descarta que en los próximos días pudieran tomarse «medidas extraordinarias» que pudieran afectar al funcionamiento del grupo.

En paralelo a la búsqueda de futuros inversores, una vez autodescartada Acciona, discurre la negociación de la deuda de Duro con Banco Santander (que incluye la deuda con Popular), Caixabank, Banco de Sabadell, Bankia y BBVA.

Lejos de la aparente tranquilidad con que los gestores de Duro llevan este proceso, la plantilla demostraba ayer cierto hartazgo. «Ni los trabajadores ni este grupo que tanto representa para la industria asturiana merecemos esta incertidumbre». Los empleados de Duro volvieron a concentrarse en el Parque Científico y Tecnológico de Gijón donde la compañía tiene su sede. «Nos están llevando a una situación de agonía», criticaban fuentes sindicales. Los comités y delegados de Duro volvían a cargar contra el presidente de la empresa, Ángel Antonio del Valle, a quien el pasado sábado pedían su dimisión en un escrito en el que le acusan de «hundir» la firma.

La plantilla de Duro volverá a concentrarse los dos últimos miércoles del mes de septiembre en señal de protesta. Reclaman un plan industrial que dé viabilidad a la actividad de la empresa y mantenga sus 2.000 puestos de trabajo. También vienen solicitando información acerca de cada una de las plantas del grupo (Duro cuenta con un taller en Gijón, otro en Mieres y diferentes divisiones: oil&gas, núcleo, raíl, etcétera) y los sindicatos quieren conocer en qué situación se encuentra cada uno de los negocios de la compañía. «Si no han querido facilitar información a Acciona, no parece que nos la vayan a dar a nosotros», ironizaba ayer un representante sindical. La empresa, por su parte, matizó ayer que «hay cosas que hacemos que dejaremos de hacer, pero no lo que forma parte del 'core' de nuestra actividad».

Preocupación sindical

Precisamente, este asunto preocupa y mucho a los trabajadores del grupo asturiano. Temen que la retirada de la firma que preside Entrecanales facilite la especulación. «La mayoría de los fondos de inversión ya sabemos que se dedican solo a la ganancia pura y dura», advertían. En cualquier caso, insistían en que el hecho de carecer de información sobre el proceso de los futuros inversores les mantiene en una situación de «incertidumbre».

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