Electricidad de Caracas «aún debe 80 millones» a la ingeniería asturiana

Los contratos «legales» de Duro tenían como objetivo «ejecutar bien la obra y cobrar por ello»

S. B. GIJÓN / MADRID.

Como era de esperar, Ángel Antonio Del Valle defendió la legalidad de los acuerdos suscritos en Venezuela. Entre otros, mencionó el contrato de más de 1.500 millones de euros firmado en 2009 con la empresa pública Electricidad de Caracas, que a día de hoy, advirtió, «continúa debiendo 80 millones de euros» a Duro Felguera.

Los hechos parten de la investigación surgida en 2015 a partir de un informe del Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac), que detectó «indicios de criminalidad» por pagos en una cuenta del ya extinto Banco Madrid. Duro Felguera, siendo Juan Carlos Torres Inclán su presidente y del Valle, consejero delegado, firmó una serie de contratos de prestación de servicios de asesoramiento y asistencia técnica, entre 2008 y 2011, con Técnicas Reunidas y con Ingeniería Gestión de Proyectos de Energía (Ingespre), también querelladas por estos delitos. Según la querella de Anticorrupción, pagaron 105,62 millones de dólares (89,08 millones de euros) a ambas sociedades para que utilizase su capacidad de influencia en la Administración venezolana en beneficio de la compañía, que en 2009 se adjudica el contrato con la venezolana Electricidad de Caracas, empresa pública filial de Corporación Eléctrica Nacional, para la construcción de la central de ciclo combinado de Termocentro, por un importe de más de 1.500 millones de euros.

El único objetivo de los contratos firmados, primero con la sociedad de Barrios (Terca) y después con la de Villalobos (Ingespre) fue «el deseo de ejecutar bien la obra y cobrar por ello», porque los pagos por parte del Gobierno venezolano habían comenzado a demorarse, según había declaracdo la defensa de Torres Inclán, que compareció en la Audiencia Nacional a finales del pasado mes de noviembre.

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