La inversión de 190 millones de Arcelor en Fos eleva la presión en Asturias

La inversión de 190 millones de Arcelor en Fos eleva la presión en Asturias
La factoría de Fos-sur-Mer está situada entre Montpellier y Marsella. / E. C.

El grupo se asocia con Veolia para modernizar la central eléctrica de la factoría gala, reducir las emisiones y mejorar su competitividad

Noelia A. Erausquin
NOELIA A. ERAUSQUINGijón

Cualquier gran decisión que se toma en el seno de ArcelorMittal tiene su repercusión en las factorías asturianas. Las plantas están íntimamente ligadas, tanto porque hay flujos internos entre las distintas instalaciones como porque, aunque pertenezcan al mismo grupo, compiten entre sí en la captación de contratos e inversiones. En este contexto, el anuncio que realizó ayer la multinacional de destinar 190 millones de euros a la factoría de Fos-sur-Mer (Francia) tiene su influencia en las instalaciones de Gijón y Avilés, ya que está llamada a mejorar la competitividad de la planta gala y con ello añade una dosis de presión para las de aquí.

Arcelor y Veolia, a través de su filial Veolia Industries Global Solutions, anunciaron la creación de una sociedad para modernizar la central de producción eléctrica de la factoría de Fos y aumentar su rendimiento medioambiental gracias a la optimización de la valorización energética de los gases siderúrgicos y la disminución de las emisiones de C02.

La inversión será realizada en tres años mediante una sociedad participada al 50% por cada uno de los grupos. La explotación y el mantenimiento de la central corresponderán a Veolia durante 15 años, con una cifra de negocio de alrededor de 450 millones de euros para ese periodo. El conjunto de la plantilla de la central, fijada en 105 personas, se externalizará y pertenecerá a la compañía especializada en agua, energía y desechos y no al gigante siderúrgico liderado por la familia Mittal.

En la carrera en el seno de Arcelor por ver qué emplazamiento es el más productivo y también por no ser el menos rentable, tanto Asturias como Fos-sur-Mer, con una producción similar a la del Principado -4,6 millones de toneladas -, han perdido su posición competitiva en los últimos tiempos a favor de plantas como las de Gante (Bélgica), Dunkerque (Francia) o Bremen (Alemania). De hecho, ambas estuvieron en las quinielas para entrar en el listado de desinversiones que la multinacional tiene que realizar para concluir la compra de Ilva.

Los más de 600 millones comprometidos para las factorías asturianas por parte de Arcelor para los próximos cinco años, así como el plan de productividad, que incluye inversiones en automatizaciones y amortizaciones de personal, tienen el objetivo de mejorar la posición de las plantas de la región. Entre las partidas se encuentran 230 millones de euros destinados a construir una central eléctrica para reutilizar los gases excedentes de las baterías y los hornos altos que ahora se envían a la planta de EdP en Aboño. Este proyecto está sometido en la actualidad a información pública, pero aún no se sabe cómo lo llevará a cabo la multinacional o si buscará alguna alianza como la que ha creado con Veolia en Francia.

La central de Fos no será construida desde cero. Al contrario que en Asturias, la factoría gala ya cuenta con una planta de este tipo, pero por los datos que han ofrecido las empresas, la nueva será de mucho mayor tamaño que la asturiana, ya que también recogerá los gases de la acería y de otras instalaciones que no se incluyen en el planteamiento que se ha hecho para Gijón.

«Es un proyecto clave para el futuro del emplazamiento», señaló el director industrial de ArcelorMittal Mediterráneo, François Sgro, sobre la inversión en Fos. «El objetivo es disponer de una capacidad media de producción de eléctrica de 700 GWh/año, lo que representa la mitad del consumo total de la factoría y el equivalente al consumo de una ciudad de 100.000 habitantes», aclaró.

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