Gas Natural vuelve a mirar a EdP para intentar crear el gigante energético ibérico

Isidro Fainé, presidente de Gas Natural. / AFP
Isidro Fainé, presidente de Gas Natural. / AFP

La eléctrica lusa que lidera el mercado asturiano y la firma que preside Isidro Fainé darían lugar al mayor grupo europeo

S. BAQUEDANO GIJÓN.

Vuelve a haber un 'run-run' en el mercado apuntando a una posible fusión entre Gas Natural Fenosa y EdP, líder del sector eléctrico en Asturias. En el mes de julio, ambas empresas lo negaron. Ayer, ambas declinaron pronunciarse sobre este asunto a raíz de la noticia que avanzaba un medio económico sobre los contactos producidos recientemente entre Isidro Fainé y el primer accionista de EdP en China.

EdP está participada en casi un 25%, a través de varias sociedades, por el Gobierno chino. El 21,3% de esa participación la tiene el fondo CWE Investment, propiedad a su vez del gigante estatal China Three Gorges, mientras que otro 3,02 % lo tiene el grupo CNIC (China Ningbo International Cooperation).

El Gobierno chino se convirtió en primer accionista de EdP en 2011, en el proceso de privatización de la empresa, como parte del plan de reestructuración de la economía lusa.

Al parecer, Isidro Fainé, que la próxima semana cumple su primer año como presidente de Gas Natural Fenosa, sondea varias posibilidades para reforzar a la empresa en territorio europeo dentro del baile empresarial de fusiones, compras y alianzas que podría darse en los próximos meses en la UE.

Gas Natural Fenosa y EdP formarían un gigante del sector energético no solo de España, sino de Europa. Las cifras de una hipotética fusión tendría como resultado un conglomerado valorado en unos 30.000 millones de euros, superior a los 21.800 millones que capitaliza Endesa, pero aún inferior a los 43.700 millones de Iberdrola. Ambas compañías apenas se solapan, más cuando EdP se centra en energías renovables, como eólica y solar, mientras Gas Natural Fenosa se centra en la actividad gasista.

En Asturias, ambas firmas tienen centrales térmicas. EdP cuenta con la de Soto de Ribera y la de Aboño, en las que recientemente ha invertido más de cien millones de euros en la instalación de sendas desnitrificadoras. De esta forma, ambas centrales reducirán entre un 80 y un 90% los gases contaminantes. Sin la reducción de emisiones contaminantes que implica el funcionamiento de la desnitrificadora, ambas centrales estarían fuera de la norma europea y se verían obligadas a cerrar. Gas Natural cuenta con dos grupos de carbón en Soto de la Barca (Tineo), pero de momento no ha anunciado ninguna inversión para reducir emisiones. De no hacerlo supondría llevar la térmica al cierre.

En cualquier caso, esta hipotética operación entre Gas Natural y EdP no sería sencilla. Se necesita el visto bueno de las autoridades y los organismos de Competencia, y para financiar la operación haría falta nuevo capital o bien una segunda vía que pasaría por la participación que posee Criteria en la energética española, un paquete del 24% y valorado a precios de mercado en cerca de 4.900 millones de euros.

Más

Fotos

Vídeos