El nuevo gestor de Cerredo busca «viabilidad» a «una de las minas más avanzadas de Europa»

Un minero pasa junto a una pila de carbón en una de las galerías del pozo Cerredo. / E. C.

La media mensual de producción es de 20.000 toneladas y el administrador mantiene contactos con las empresas de generación eléctrica para venderla

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

Buenas palabras, buenas intenciones y buen comienzo. Podría ser el resumen del primer encuentro que mantuvieron ayer los nuevos administradores de la Compañía Minera Asturleonesa con el comité de empresa, una vez que el juez decidió apartar de su gestión al empresario asturiano Rodolfo Cachero, actualmente en busca y captura por ocho delitos fiscales.

Los nuevos administradores concursales, del despacho ovetense de José Enrique García-Inés Alonso, confirmaron a los representantes sindicales que su intención es buscar «viabilidad» a la compañía. Para ello, su primera misión será contactar con las empresas eléctricas para la venta del carbón, así como revisar todos los contratos con los proveedores. La explotación de Cerredo, ubicada en Degaña, está considerada como una de las más mejores y más avanzadas de Europa, tanto por sus activos: la mina de cielo abierto como la de interior, que destaca por la calidad y cantidad del carbón, así como por la tecnología invertida para su extracción.

El comité de empresa, por su parte, ofreció «toda la colaboración» a los nuevos propietarios de la explotación de Cerredo, «siempre y cuando mantengan su compromiso de seguir adelante con la mina», puntualizó su presidente, Pablo Ménguez.

Ayer, el nuevo administrador concursal expuso su «buena voluntad» y se presentó en la explotación acompañado de otras tres personas que se encargarán, a partir de ahora, de los asuntos de recursos humanos de la empresa, así como de los económicos y de las nóminas. La reunión con los miembros del comité se prolongó durante tres horas.

El nuevo administrador concursal de la Compañía Minera Asturleonesa había enviado el pasado miércoles un correo electrónico a los sindicatos citándoles para la reunión de ayer. Ménguez ya adelantó que la intención del ahora gestor de la explotación, García-Inés, era apostar por su viabilidad. «Ahora falta que las eléctricas compren nuestro carbón. Si es así, todo irá rodado», afirmaba ayer el presidente del comité. Hasta ahora, la empresa venía manteniendo contratos con Endesa, y a partir de ahora intentarán negociar con alguna otra firma.

La Compañía Minera Astur Leonesa había salido el pasado 30 de junio del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) que se activó el verano de 2016, hace justo un año. Así, por tanto, la plantilla, integrada por unos 190 trabajadores, está activa desde hace poco más de un mes, aunque la mitad de ellos se encuentra ahora de vacaciones.

De la mina de interior de Cerredo se extraen a diario unas 1.700 toneladas cuando toda la plantilla está operativa, mientras que la cuantía de la de cielo abierto oscila de un día para otro. La media mensual ronda las 20.000 toneladas, según los sindicatos.

El comité ya había solicitado al juez en febrero que sutituyera a Rodolfo Cachero en la compañía por «sus continuos incumplimientos» y «trampas, adeudándonos meses de cuotas sindicales y afiliaciones a la fundación laboral que habíamos creado». Ahora respiran algo más aliviados tras conocer que el nuevo gestor «no tiene intención de liquidar la compañía, sino de tirar de ella». Ahora bien, no lanzan las campanas al vuelo. Son perfectamente conocedores de que la futura viabilidad de Asturleonesa depende de las eléctricas.

En diciembre de 2014 y dos años después de entrar en liquidación, el empresario Rodolfo Cachero se hacía definitivamente con Coto Minero Cantábrico tras firmar la adjudicación definitiva de la compañía del grupo de Victorino Alonso a Astur Leonesa. Año y medio después, la gestión de Cachero se tradujo en una deuda de más de diez millones de euros que puso en jaque la continuidad de esta empresa. Los entonces administradores concursales solicitaron al empresario asturiano la disolución «amistosa» de los contratos de adjudicación a favor de la concursal del CMC para que ésta retomase la explotación de la unidad de producción y ver las posibilidades de abrir un nuevo proceso de venta de la unidad producción de interior para intentar salvar la empresa. Una propuesta que se encontró con la negativa de Cachero. Mantener su propiedad le ha durado un poco más. El pasado 10 de julio, el Juzgado Mercantil número 2 de Oviedo le apartaba de su gestión. Y el de lo Penal número 3 ordenaba su ingreso inmediato en prisión, donde deberá cumplir una condena de 30 meses por los delitos fiscales cometidos cuando era dueño de otra mina, Coto Minero Jove (Jovesa) entre 2000 y 2004. De momento, el empresario ha recurrido los autos.

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