La planta de Lieja entra en la quiniela de desinversiones

Parece una ruleta rusa. Los trabajadores y también los responsables de las distintas plantas europeas de Arcelor hacen cábalas sobre a quién le tocará cerrar o ser vendido ante las exigencias antimonopolio de la UE por la compra de Ilva. Tras las informaciones que apuntan a Galati (Rumanía), Ostrava (República Checa) y Skopje (Macedonia), y los temores en Fos-sur-Mer y Asturias, al estar al sur de Europa, como la italiana, y contar con instalaciones deficitarias de Planos, esta semana se ha sumado a las quinielas la factoría de Lieja (Bélgica). Su director general, Manfred van Vlierberghe, advirtió a los sindicatos que algunas de sus instalaciones se verán afectadas, en concreto, la línea de pintura y las de galvanizado. Este sitio ya sufrió una dura reconversión hace menos de una década con el cierre de sus hornos altos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos