La plantilla de Astur Leonesa pide a Endesa que «recapacite» y retome la compra de carbón

Una pareja de la Guardia Civil vigila a los trabajadores de Astur Leonesa ante Compostilla.
Una pareja de la Guardia Civil vigila a los trabajadores de Astur Leonesa ante Compostilla. / EFE

La central de Compostilla lleva parada desde el pasado 28 de junio y acumula un relevante stock de mineral

CARMEN RAMOS / O. VILLA CUBILLOS DEL SIL /GIJÓN.

Los empleados de la Compañía Minera Astur Leonesa volvieron a concentrarse ayer, por segundo día consecutivo, a las puertas de la central térmica de Compostilla, en el municipio berciano de Cubillos del Sil. La protesta se mantiene mientras los trabajadores esperan noticias de las reuniones mantenidas entre la administración concursal y Endesa, propietaria de la central. «Espero recibir noticias buenas, algún día tendrá que ser», explicó a Ical el presidente del comité de empresa, Pablo Ménguez. En ese sentido, los trabajadores confían en que Endesa «recapacite» y retome las compras de carbón a la compañía minera.

Por otro lado, los empleados de Astur Leonesa, a los que nuevamente se sumaron los trabajadores de la mina La Escondida, recibieron ayer el 50% de la nómina del mes de julio que la empresa les adeudaba. Además de la mitad restante, la administración concursal de la compañía también tendrá que hacer frente al pago de otras cuatro nóminas y tres pagas extra que aún se les debe a los empleados.

Las concentraciones se repetirán en la jornada de hoy, «a no ser que tengamos buenas noticias», insistió Ménguez, que recordó que según el permiso otorgado por la Subdelegación del Gobierno en León, los trabajadores pueden protestar ante la central térmica todos los días de esta semana, entre las ocho de la mañana y la una de la tarde.

Difícil situación

La situación que se vive en Compostilla no es del agrado ni de la plantilla de Astur Leonesa, ni de la propia Endesa, la empresa a la que pertenece la central. Actualmente, los tres grupos generadores de Compostilla, que suman una potencia de 1.000 megavatios, llevan parados desde el 28 de junio pasado. Las empresas generadoras no pueden poner en funcionamiento sus centrales de carbón de motu proprior, sino que dependen de la regulación del mercado de generación eléctrica, por una parte, y de los precios que se estén pagando en dicho mercado en cada momento por la electricidad generada.

En este contexto, Compostilla lleva parada desde finales de junio y acumula en sus parques de carbón una gran cantidad de mineral a la espera de ser quemado. En agosto de 2016 llegó a superar el millón de toneladas de carbón en su stock, y aunque ahora es menor, sigue siendo muy grande. Los trabajadores de Astur Leonesa, por su parte, reclaman que Endesa cumpla sus compromisos y compre unas 25.000 toneladas de carbón autóctono al mes.

Hay que tener en cuenta que con su actual configuración y con la regulación del mercado actual, Compostilla tiene previsto su cierre para 2020. En 2016 ya se produjo una situación similar, con protestas ante la central leonesa durante el verano por la falta de carga de carbón autóctono. En septiembre pasado, hace ahora once meses, se llegó a una solución de compromiso por la que Endesa compraría 30.000 toneladas en los tres últimos meses del año, que apenas mitigó la situación de las minas de Asturias y León.

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