Isaac Pola considera probada la competitividad de las plantas asturianas de Arcelor

El Principado confía en el mantenimiento de la actividad de Arcelor en Asturias
El tren de carril, una de las instalaciones deficitarias. / Daniel Mora

Guillermo Martínez asegura que confía en que la multinacional mantenga su inversión en Asturias y asegura el Gobierno regional «está siguiendo con atención» la situación de la siderurgia de la región

ELCOMERCIO.ES

El consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, ha expresado hoy la confianza en el mantenimiento de la actividad y de las inversiones previstas en las plantas de ArcelorMittal en Avilés y Gijón.

En declaraciones a los periodistas formuladas durante la inauguración de una exposición fotográfica sobre Covadonga, Martínez ha dicho que el Gobierno regional «está siguiendo con atención» la situación de la siderurgia asturiana. También se ha pronunciado sobre el tema el de Empleo, Industria y Turismo, Isaac Pola, para quien, los centros de ArcelorMittal en Asturias, «han documentado en los últimos años su competitividad interna dentro de la multinacional». Es en este sentido en el que Pola explica que Arcelor ahora acceder a nuevos proyectos que, según él, potencian la actividad de mejora.

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El jefe de división de ArcelorMittal en el Suroeste de Europa, José Manuel Arias, trasladó ayer a los representantes de los trabajadores la necesidad de incrementar los niveles de producción en las plantas asturianas.

Desde el año 2000 se han venido firmando sucesivos acuerdos marco que contemplan inversiones, y la automatización y robotización de los procesos productivos, entre otras medidas de optimización que es en lo que la dirección pide mayores avances.

Arcelor lleva apremiando desde hace meses a las factorías asturianas para que ganen competitividad y, ayer, estas recomendaciones se tornaron en una amenaza velada. La multinacional, en boca del jefe de la división de Planos del Suroeste de Europa, el asturiano José Manuel Arias, advirtió a los sindicatos de que la multinacional hará lo que sea necesario para que las autoridades antimonopolio de la UE permitan que se culmine la compra de la italiana Ilva y que si para ello Bruselas exige la venta o el cierre de instalaciones, se deshará de las menos rentables. En esta quiniela, por primera vez, entran las asturianas, que llevan varios trimestres perdiendo su posición competitiva respecto a otras factorías similares del grupo, como las de Gante o Dunquerque, y también a las de plantas de la competencia, como las de Tata Steel o Thyssen. La entrada de Ilva en Arcelor, con una inversión para mejoras de 2.300 millones, supondría tener un nuevo y duro rival en casa.

Arias, máximo responsable de las plantas españolas, pero también de la de Fos-sur-Mer, en Francia, y de la de Piombino, en Italia, reconoció ante los sindicatos que, en la actualidad, las factorías asturianas no son suficientemente rentables y resaltó que, desde 2015, se han invertido más de 400 millones de euros sin lograr los resultados esperados. Además, también hizo una advertencia en la que ya había insistido el día anterior el consejero delegado del Clúster de Asturias, Oswaldo Suárez, que el hecho de perder competitividad implica también ser menos atractivo para nuevas inversiones, por lo que urgió a actuar para recuperar la anterior posición de confianza.

Las claves

¿A qué instalaciones afecta?
Principalmente a las que tuvieron pérdidas en 2017: el tren de chapa y la sección de Largos, en la que se produce carril y alambrón. Los problemas se extienden aguas arriba a la acería de Gijón, que tiene que mejorar su producción.
¿Por qué no están siendo competitivas?
Influyen varios factores, desde un mercado cíclico en horas bajas, al precio del arrabio, pasando por problemas de fiabilidad en la puesta en marcha de nuevas inversiones, como la del tren de carril.
¿Por qué influye la compra de Ilva?
Las instalaciones de Ilva doblan en tamaño a las asturianas, su mercado es muy cercano y también son multiproducto, de hecho, en muchos coinciden –Planos, galvanizado o acero en frío–.
¿Qué medidas reclama Arcelor?
Aumentar la producción de la acería de Gijón y mejorar la eficiencia de Largos mediante la aplicación del plan de productividad, que incluye amortizaciones de puestos y automatizaciones.

La compra de Ilva, la mayor factoría siderúrgica de Europa -dobla el tamaño de las dos asturianas juntas y también es multiproducto-, lleva meses bloqueada por dos problemas distintos: una investigación de la Dirección General de la Competencia de la UE y los recursos judiciales presentados por la ciudad de Tarento y la región de Apulia contra la modificación del plan ambiental hecha por el Gobierno italiano, cambios que tienen el objetivo de dar a la multinacional más tiempo para poner en marcha las medidas contra la contaminación comprometidas.

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