Thyssenkrupp proyecta con Tata la segunda siderúrgica europea tras ArcelorMittal

Un operario mueve bobinas de aceroen la planta de ThyssenKrupp, en Duisburg. / AP

«Que nuestros rivales se hagan más fuertes nos obliga a ponernos las pilas en Asturias», advierten los sindicatos

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

La idea es alumbrar una gran siderúrgica europa, la segunda tras ArcelorMittal. Para ello, Thyssenkrupp ha acordado la creación de una sociedad de riesgo compartido con la compañía india Tata Steel con el fin de unir sus negocios de acero en Europa. Así lo comunicó ayer el grupo industrial alemán después de firmar un memorando de entendimiento con Tata Steel para crear la citada sociedad en la que cada una tendrá una participación del 50% y cuya sede estará en Holanda.

La operación afecta a las plantas de fabricación de acero y no a otras instalaciones de Thyssenkrup, con lo que no tendría efectos sobre las fábricas y el centro de investigación que la compañía alemana tiene en Asturias (factorías de pasillos rodantes y de pasarelas de aeropuertos en Mieres y centro de I+D en Gijón). En cuanto a cómo afectaría la existencia de un segundo 'gigante' del acero en Europa a Arcelor, dado que tanto la firma alemana como la acerera india son sus competidores, la dirección del grupo que preside Lakshmi Mittal se mantiene a la espera de conocer más detalles de la operación. Los sindicatos, en cambio, ya temen los efectos de la reestructuración siderúrgica iniciada en el ámbito europeo. «Que nuestros rivales se hagan más fuertes nos obliga a ponernos las pilas en Asturias. Nos obligará a replantear planes de productividad y competitividad», advierte José Manuel Castro, secretario general de la sección sindical de CC OO en ArcelorMittal.

«A la incertidumbre que nos sigue generando la compra de la italiana Ilva por parte del grupo, se suma ahora la creación de otra gran firma que competirá con Arcelor en la mayoría de segmentos. Habrá que esperar a conocer el dictamen de las autoridades de la Competencia de la UE sobre la posición de dominio de ambas operaciones», comentó Castro.

Según publican medios económicos, ambas compañías prevén reducir hasta 2.000 empleos administrativos y, probablemente, hasta otros 2.000 en el área de producción.

Se calcula que el nuevo grupo obtendrá sinergias anuales de entre 400 y 600 millones de euros. La firma del acuerdo está prevista para comienzos de 2018 y el cierre de la operación a finales del próximo año.

La nueva empresa tendrá unas ventas de 15.000 millones de euros y unos 48.000 empleados en 34 ubicaciones. Asimismo prevén envíos de 21 millones de toneladas de acero anuales.

El consejero delegado de ThyssenKrupp, Heinrich Hiesinger, considera que «con los planes de sociedad de riesgo compartido damos a las actividades de acero europeas de ThyssenKrupp y Tata un futuro duradero». Hiesinger destacó que afrontan los cambios estructurales de la industria del acero europea y que van a crear un número 2 fuerte. «En Tata hemos encontrado un socio en muy buena forma estratégica y cultural. No sólo compartimos una orientación clara, sino también el mismo entendimiento de la responsabilidad empresarial hacia los empleados y la sociedad», añadió Hiesinger.

ThyssenKrupp emplea en Europa a 27.000 personas, de ellas 13.000 en la fábrica alemana de Duisburg, factoría que, según el diario 'Rheinische Post', podría estar en peligro porque Tata tiene otra fábrica de acero moderna a 200 kilómetros, en Holanda, con conexión directa al Mar del Norte. Tata Steel es el segundo mayor productor de acero de Europa, con acerías en el Reino Unido y los Países Bajos, y plantas de manufactura en toda Europa.

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