El tren de chapa de ArcelorMittal en Gijón acumula ya quince meses de números rojos

Un operario se dirige a una de las cabinas de control de uno de los trenes de la factoría gijonesa de Arcelor. / DANIEL MORA
Un operario se dirige a una de las cabinas de control de uno de los trenes de la factoría gijonesa de Arcelor. / DANIEL MORA

La dirección del grupo anticipa que en este primer trimestre hubo pérdidas que se suman a las de 2017 | Los sindicatos piden que se reabra la mesa de negociación en Asturias y la empresa responderá «en breve»

SUSANA BAQUEDANO GIJÓN.

La dirección de ArcelorMittal se reunió ayer por la mañana con los secretarios generales de las secciones sindicales de CC OO, UGT y USO de la empresa en Asturias, en el marco de la denominada Comisión de Seguimiento del Acuerdo de Mejora de la Competitividad, firmado el pasado marzo en Madrid y del que fue excluida la Corriente Sindical de Izquierda (CSI). Fueron convocados el pasado lunes, justo después de que se suspendieran las negociaciones con los comités sobre el tren de chapa. Los sindicatos no comprendían aún ayer el motivo que llevó a la dirección de la multinacional a «levantarse» de la mesa de negociación, aunque ésta asegura que fueron ambas partes las que abandonaron al no alcanzarse acuerdo alguno. Sea como fuere, las centrales han pedido a la compañía la reapertura de las negociaciones en el ámbito local y tendrán la respuesta «en breve», según fuentes de la empresa.

«Quedaban solo flecos por negociar», coinciden las tres centrales. Y urge una solución para la instalación gijonesa, según la propia dirección siderúrgica, que ya ha anticipado a los sindicatos que este primer trimestre ha vuelto a arrojar pérdidas, con lo que acumulará al menos 15 meses de 'números rojos'. También los hubo durante los años de la crisis que estalló en 2008, como en el resto de las instalaciones similares que operan en Europa, pero con la recuperación económica, las plantas competidoras de Asturias ya dan beneficios.

El año pasado, el tren de chapa de Gijón y las instalaciones de Largos perdieron 23 millones de euros. El primero se ve amenazado, además, por los mejores resultados de su competencia, también dentro del propio grupo, y sobre todo ante la integración en el grupo de la italiana Ilva, con una planta para el mismo producto rentable y con una capacidad de 1,2 millones de toneladas, frente a las 495.000 que se fabricaron en Gijón el pasado año.

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Ante este panorama, la dirección asturiana ha puesto sobre la mesa un plan de inversiones en automatizaciones por importe de unos dos millones de euros y que, según su previsión, permitirían amortizar 45 puestos de trabajo. A la par, el objetivo es incrementar la producción hasta las 550.000 toneladas.

Tras la reunión de la Comisión del Acuerdo de Mejora de la Competitividad, celebrada en Avilés, José Manuel Castro, de CC OO, expuso que la mesa de negociación local es «el único ámbito posible de discusión», dado que el foro convocado ayer «no es competente para entrar en los detalles de negociación de un taller determinado». «Si la situación del tren de chapa es tan urgente, no podemos permitirnos perder más tiempo», agregó. José Manuel García, de UGT, apuntó que «nosotros ya hicimos nuestras propuestas; hemos tratado de minimizar la amortización de puestos de trabajo, que no hubiera bajas traumáticas, y exigimos inversiones», destacó. Por su parte, Segis Lorenzana, de USO, destacó que «estábamos muy cerca del acuerdo. Nos quedan flecos y todos queremos el bien de la fábrica», manifestó.

Empleos a amortizar

En el momento de suspenderse la negociación, el pasado lunes, estaba sobre la mesa la amortización de entre 36 y 45 de los 343 empleos del taller de Gijón. La oferta inicial de la multinacional pasa por invertir 2 millones de euros en la automatización de procesos del tren de chapa y amortizar 45 empleos.

Compensar lo adicional

Los sindicatos, si bien admiten que habrá bajas incentivadas y no traumáticas, mantienen que las funciones residuales de dichas bajas que no se puedan mecanizar o automatizar deberán conllevar una compensación económica para aquellos operarios que deban asumir tales trabajos.

Innovación tecnológica

Empresa y sindicatos admiten que la automatización es necesaria para mejorar la competitividad, pero las centrales quieren retrasar las bajas en la sección de mantenimiento «hasta que comprobemos todos cómo funcionan las innovaciones tecnológica y y el nivel de mantenimiento que precisan.

A la espera de un acuerdo

La dirección de la compañía responderá «en breve», en lo que queda de esta semana, a la petición de los sindicatos de volver a convocar la mesa de negociación en Asturias. Ambas partes tratan de llegar a un acuerdo para evitar el cirre de la instalación siderúrgica en Gijón.

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