Fade busca a su octavo presidente

Belarmino Feito y Alejandro Díaz./MARIETA / J. PETEIRO
Belarmino Feito y Alejandro Díaz. / MARIETA / J. PETEIRO

Feito y Díaz se medirán el martes en las urnas para suceder a Pedro Luis Fernández | El fundador de Asturfeito reclama un mayor liderazgo para la patronal y el impulsor del Grupo Baldajos propone una línea continuista con una presidencia colegiada

N. A. E. GIJÓN.

Los empresarios asturianos elegirán mañana a su nuevo presidente, el octavo desde la creación de la patronal regional en 1977. Ante sí tienen dos opciones distintas encarnadas por dos empresarios hechos a sí mismos, pero que promueven distintos modelos para la Federación Asturiana de Empresarios (Fade). El fundador de Asturfeito y vicepresidente de Femetal, Belarmino Feito, reclama un mayor liderazgo para la organización y también más voz para las asociaciones, mientras que el impulsor y accionista único del Grupo Baldajos, Alejandro Díaz, miembro del actual comité ejecutivo de Fade, propone construir sobre lo ya construido y profundizar en la modernización de la organización emprendida hace cuatro años por el presidente saliente, Pedro Luis Fernández, con una dirección colegiada.

La votación se celebrará en la sede de Fade y se realizará de forma directa, escrita y secreta en una jornada electoral que se desarrollará entre las 10 y las 16 horas, aunque también existe la posibilidad de votar por correo o por delegación, un método, este último, en el que se han centrado buena parte de los esfuerzos de los dos candidatos con el ánimo de asegurar los apoyos antes del día clave.

El censo está integrado por 497 vocales que representan a 65 empresas singulares -cada una cuenta con dos- y 81 asociaciones integradas en la patronal. Sin embargo, estas últimas no tienen el mismo número de votos, cada una dispone de dos vocales natos y un número variable que se determina en función de su peso en la economía regional.

Pertenecientes a distintas generaciones -Feito tiene 52 años y Díaz acaba de cumplir 39-, los dos candidatos fueron emprendedores precoces. Crearon sus compañías desde pequeños talleres que montaron con poco más de veinte años y ahora pueden presumir de dirigir dos grupos en constante expansión.

Asturfeito, especializada en la fabricación de bienes de equipo y sus componentes, da empleo a 240 personas y tiene una facturación que supera los 40 millones de euros. En la actualidad, fabrica equipos mecánicos para la industria nuclear, componentes para maquinaria submarina, infraestructuras terrestres, tuneladoras, anillos y cilindros siderúrgicos, y en el ámbito de las renovables está presente en parques termosolares, plantas eólicas y proyectos relacionados con la energía undimotriz, la generada por las olas. El90% de su facturación proviene de su actividad exportadora.

El Grupo Baldajos, dedicado a la venta de neumáticos y la mecánica de vehículos, cuenta con dos áreas de negocio: la red comercial, que presta servicio a unos 50.000 clientes al año, y la fábrica de neumáticos 'Recauchutados del Cantábrico', una apuesta personal que Díaz emprendió en 2009 con el objetivo de ofrecer a sus clientes un producto propio. Hoy, su compañía tiene trece delegaciones, factura unos veinte millones de euros al año y cuenta con una plantilla que supera el centenar de trabajadores. Su próximo reto es su internacionalización.

Feito o Díaz, uno de los dos será el sucesor de Pedro Luis Fernández, que ha liderado la patronal en los últimos cuatro años. El también presidente de General de Alquiler de Maquinaria (GAM) accedió al cargo en 2014, tras enfrentarse en las urnas con el director ejecutivo de Daorje, Bernardo Villazán. Durante su presidencia, no remunerada, se amplió la base asociativa de Fade, a la vez que se adelgazaba la estructura de la Federación y se desarrollaba un plan estratégico llamado a modernizar la organización. Su llegada supuso también el regreso a la calma a Fade, tras las tensiones sufridas con la salida del que fuera su antecesor, Severino García Vigón, presidente de la patronal durante 18 años y que dimitió después de que trascendiera que estaba siendo investigado por presuntos delitos de fraude tributario. En 2015, fue condenado a un año y medio de prisión como autor de tres delitos contra la Hacienda Pública. Durante su largo mandato, Vigón destacó por su capacidad para la negociación, pero, sobre todo, por la unidad conseguida entre la clase empresarial.

Al octavo presidente de Fade le tocará ahora seguir lidiando con una economía asturiana caracterizada por un menor dinamismo, influido también por una población envejecida y una constante fuga de talentos, y una mayor carga impositiva que la de otros territorios. También con una concertación social que no llega a cumplirse, con una inversión productiva en mínimos -311 millones en el presupuesto regional, frente a los más de 1.000 que hubo incluso en los primeros años de la crisis- y una formación que dista de ser la que necesitan las empresas, según coinciden los dos candidatos. En lo que más difieren es en el carácter que quieren darle a Fade, el peso que deben tener los distintos sectores, asociaciones y empresas y, sobre todo, en el estilo de presidencia que proponen.

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