El Comercio

La deuda del Principado pulveriza todos los registros y llega a 4.278 millones de euros

Guillermo Martínez y Dolores Carcedo, ayer, en el pleno de la Junta General.
Guillermo Martínez y Dolores Carcedo, ayer, en el pleno de la Junta General. / MARIO ROJAS
  • El endeudamiento del país alcanza 1,1 billones de euros, el 100,5% de la riqueza nacional, con las comunidades autónomas a la cabeza de la escalada

  • Son 188 millones más que en el primer trimestre y casi 500 más que hace un año

El endeudamiento del Principado prosigue su escalada y al cierre de junio se sitúa en 4.278 millones de euros, el nivel más alto de la serie histórica, según los datos publicados ayer por el Banco de España. Son 188 millones más que en el primer trimestre y 489 más que el año pasado por estas mismas fechas, en una tendencia ascendente que parece no tener fin. Cifras que hay que contextualizar en la situación del conjunto del país, con una deuda superior a 1,1 billones de euros, el 100,5% de la riqueza nacional, y con las comunidades autónomas a la cabeza de ese repunte.

La deuda del Principado no ha dejado de crecer desde que en 2008 estallase la tormenta económica. Por aquel entonces estaba en 770 millones. A partir de entonces no ha hecho otra cosa que multiplicarse, como parte del estímulo público para combatir la atonía del sector privado en el primer impacto de la crisis, luego porque se ha convertido en la única vía de financiación para las administraciones en un contexto de ingresos menguantes. En 2009 se saltó la frontera de los 1.000 millones, en 2011 se pasó de los 2.000, en 2013 se superó el listón de los 3.000 y ahora se llega a este registro histórico de 4.278 millones.

La cuestión es que este crecimiento no parece tener límite y no está muy claro en qué momento se tocará techo. Es verdad, eso sí, que no se trata de un fenómeno exclusivo de Asturias, porque el endeudamiento del conjunto de comunidades se ha disparado un 9% en el último año y porque el Principado se mantiene entre las autonomías que soportan un menor lastre. En términos absolutos solo Cantabria, Extremadura, La Rioja y Navarra mantienen un pasivo inferior.

En términos de PIB, la deuda asturiana representa el 19,5% de la riqueza regional, frente al 17,9% en que estaba situada un año atrás. El Ejecutivo suele esgrimir como argumento en su defensa que es un dato muy inferior a la media nacional, situada en el 24,8% en esta ocasión, y solo mejorado por Madrid (14,2%), País Vasco (15,6%), Canarias (15,7%), La Rioja (18,6%) y Galicia (18,9%). El endeudamiento, aduce con frecuencia el Gobierno, es la única vía para atender las crecientes necesidades de gasto en una época en que los ingresos siguen sin ofrecer excesivas alegrías, y también para aprovechar el margen de déficit que la administración central deja a las autonomías. La oposición, por contra, señala de forma directa a los socialistas como responsables de un deterioro de las cuentas públicas y de las consecuencias futuras de esta deriva.

La deuda del conjunto de comunidades ha crecido por encima del 9% en el último ejercicio hasta llegar a la cifra récord de 273.199 millones de euros. Cataluña y Valencia son los dos territorios que presentan una situación financiera más alarmante. El primero soporta una mochila de casi 75.000 millones de euros, el 35,9% de su riqueza. El segundo arrastra una deuda de 43.164 millones, menor en términos absolutos pero más preocupante si se toma como referencia su PIB: representa casi el 42%. El Ejecutivo valenciano siempre explica este dato en su infrafinanciación y reclama de continuo una reforma del modelo que corrija esta deficiencia, un argumento en el que suelen coincidir los expertos aunque es verdad que este mismo mensaje es de fácil recurso para una mayoría de regiones y también es cierto que las políticas económicas aplicadas por los gobiernos de la comunidad mediterránea en los últimos años resultan muy cuestionables.

La deuda del conjunto de las administraciones españolas llegó al cierre del segundo trimestre a 1,1 billones de euros, 49.132 millones más que en el mismo periodo de 2015. Representa el 100,5% del PIB, que supone un ligero retroceso -llegó a alcanzar el 100,6%- aunque derivado del hecho de que la riqueza nacional ha experimentado un avance. En este ejercicio ha crecido el endeudamiento de la administración central un 1,8%, mientras que el de las comunidades autónomas lo ha hecho un 9,1%. Mientras, ha bajado el pasivo de las corporaciones locales casi un 7% y el de la Seguridad Social un 65%.