El Comercio

«La fiscalidad de Asturias es una injusticia»

«La fiscalidad de Asturias es una injusticia»
  • Pedro Luis Fernández, Presidente de la Federación Asturiana de Empresarios

  • El líder de la patronal anuncia que no se presentará a la reelección: «Hay empresarios más capacitados que yo para este cargo»

Al igual que las empresas afrontan ciclos que les llevan del éxito al fracaso, remontan, sobreviven o cierran, la vida de los empresarios se adapta a las circunstancias cambiantes. Obligada a reinventarse tras la crisis del ladrillo, General de Alquiler de Maquinaria (GAM) está recuperando su pulso y Pedro Luis Fernández vuelve a estar «ilusionado» con las expectativas que se abren para la firma de la que es presidente y consejero delegado. Esta apuesta empresarial le llevará a mudarse con su familia el próximo año a Madrid, uno de los epicentros mundiales de los negocios. Antes, habrá despedidas. La que se celebrará el próximo viernes en el Centro Niemeyer de Avilés será su última asamblea general como presidente de la Federación Asturiana de Empresarios (Fade). Un encuentro que también será especial porque esta potente asociación que representa a más de un centenar de empresas de la región soplará las velas de su cuadragésimo aniversario. En esta entrevista, Pedro Luis Fernández -quizá uno de los hombres que mejor visten los trajes en Asturias- repasa la actualidad informativa, analiza un futuro socioeconómico «salpicado de incertidumbres» y derrocha su habitual optimismo, pero sin ahorrar en críticas, especialmente hacia la política fiscal del Principado.

Acabamos de pasar una gran convulsión en la banca, con dos casos muy diferentes, la operación del Santander sobre el Popular y la caída en Bolsa de Liberbank por la especulación. ¿Hubo inquietud en el empresariado asturiano?

El Popular es uno de los grandes bancos de España. Estas noticias producen primero sorpresa, luego tristeza y, sin duda, inquietud. Un caso muy distinto es el de Liberbank. Confío mucho en sus gestores y tengo el mejor criterio posible de ellos. Está bien que los reguladores pongan de vez en cuando coto a determinadas prácticas en el mercado financiero.

El Investor's day, que se celebró el pasado jueves en Avilés, ¿es prueba de que hay cantera de empresarios?

Cada vez hay más emprendedores y mejores proyectos en este foro. Así es la economía: unas empresas nacen y otras desaparecen. Eso ocurre en el mundo, pero en Asturias pasa cada día.

2017 enfilará en breve su tercer trimestre. ¿Cómo percibe el ánimo del empresariado asturiano?

Está siendo un buen año. Va a ser el tercer año que crezcamos a ritmos lentos. Estamos generando empleo en términos netos. Vamos consolidando una recuperación necesaria. Salimos de una crisis muy dura y muy larga y todo parece insuficiente, pero sin duda el camino es éste, salpicado de incertidumbres, pero tendremos que acostumbrarnos a vivir así porque es el hábitat. No vamos a tener certezas. Es el entorno en el que nos vamos a mover y a trabajar en los próximos años.

Defiende que los empresarios asturianos invierten, innovan, exportan. ¿Lo dice porque es así, porque es optimista por naturaleza o es que hay que infundir confianza?

Soy empresario y estoy obligado a ser optimista. Pero siendo objetivos, el mundo, España y Asturias no han dejado de ir a mejor. Estamos en el mejor mundo que la humanidad ha vivido de toda su historia. Sin embargo, en nuestro día a día parece que todo va mal. Fade va a cumplir 40 años y los asturianos tienen hoy todos los parámetros sociológicos, económicos y de salud que hace décadas. Sí, soy optimista, pero es que tengo muchísimas razones para serlo.

También hay cierres de empresas en Asturias, hay ERES y familias que lo pasan mal.

Sí, sí... Es la vida y seguirá siendo así. No vamos a seguir teniendo empresas ni trabajos para toda la vida. Estoy convencido de que la realidad es cada vez más cambiante y vamos a tener que adaptarnos de forma más rápida. Los clientes y los usuarios cada vez exigen más, y las empresas y los trabajadores tienen que adaptarse.

El absentismo laboral está repuntando al compás de la recuperación. ¿Eso demuestra que sigue existiendo picaresca o que no se dan las medidas convenientes para atajarlo?

Desde España siempre nos vemos como un país corrupto, y no lo somos. Paso mucho tiempo en Latinoamérica, y puedo asegurar que España no es un país corrupto. Aquí, el que la hace, la paga. Lo que sí es cierto es que aquí existe una mayor tolerancia a la corruptela. No vale rasgarse las vestiduras cuando un político mete la mano en un cajón y no ver una baja laboral falsa. Esto tiene que ser un todo. El absentismo hace mucho daño. No tiene mucho sentido que ahora haya más enfermos que hace tres años.

El 'caso Villa' no ayuda en nada a la imagen del país.

Obviamente. Es lamentable y a cualquiera que quiera a Asturias, le horroriza ver esto.

Salarios flexibles

¿Apoya que se vincule el salario a la productividad del trabajador?

La vida de los trabajadores tiene que ir paralela a la de la empresa. Es normal que cuando la empresa va mal les pidamos un esfuerzo y sacrificio y cuando van bien, también hay que ser suficientemente inteligentes y consecuentes como para compartir la bonanza. Pero la bonanza viene si conseguimos mejores ambientes laborales, mayor productividad, flexibilidad y adaptabilidad. No es que sea partidario de vincular salarios a productividad, sino que creo que es necesario y bueno para la empresa y los trabajadores. Si unas empresas se adaptan a eso y otras no, van a tener una desventaja competitiva bestial.

La negociación entre la CEOE y los sindicatos para intentar llegar a un acuerdo salarial marco sigue en pie.

No todas empresas están saliendo de la crisis al mismo ritmo, pero también hay sectores que sí lo están haciendo y entonces hay que mejorar los salarios, claro que sí.

Si estuviese en su mano adoptar medidas para mejorar la competitividad de las empresas asturianas, ¿en qué las focalizaría?

Lo primero que haría sería digitalizar más las empresas y la Administración. Luego, reduciría la burocracia. Ni el empresario ni la empresa tienen que ser sospechosos: son generadores de riqueza. En tercer lugar, me centraría en la fiscalidad. Hay que aplicar los impuestos con inteligencia. Al que más genera no se le puede castigar más, porque entonces cercenamos la capacidad de crear riqueza y bienestar.

¿Tienen la sensación de que en Asturias se castiga al empresario?

En una economía global, en la medida en que nosotros tengamos un céntimo más de impuestos estamos jugando con una desventaja competitiva absolutamente injusta. Ningún empresario asturiano se merece tener una fiscalidad más alta que cualquier otro de España y de Europa, y tenemos una fiscalidad más alta. Es una injusticia manifiesta, porque nuestro mercado no es el asturiano, es el mundo.

¿Existe también una excesiva presión medioambiental en Asturias?

Hay que aprovechar los recursos sin sacrificar su aprovisionamiento para las generaciones futuras. Hay que intentar compaginar ambas cuestiones.

Usted llegó a pedir que no se criminalice a ArcelorMittal por los incidentes con las baterías de cok.

No creo que Arcelor no tenga sensibilidad medioambiental, y si hay algo que tiene que mejorar, seguro que se arreglará, pero nunca criminizarla.

El presidente de Femetal dice que Asturias podría convertirse en la Florida de Europa, atrayendo un turismo de jubilación.

Es inteligente hablar de ello. No por decirlo mucha gente o decirlo muchas veces deja de serlo. Creo que la calidad de vida es muy importante y tener un entorno con este paisaje y paisanaje va a resultar muy enriquecedor, porque las empresas van a elegir dónde trabajar.

¿Hacen falta buenas ideas en Asturias o ganas de cambio?

Lo que nos falta es creérnoslo y ser positivos. Hay que tener mucho cuidado con la tristeza, porque es un vicio y a veces caemos en él. Tenemos muchísimos motivos para ser positivos y, sin embargo, tenemos la pesadumbre continua de pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor, y no es así. Nunca vivimos mejor que ahora. Fade cumple 40 años y todos los parámetros socioeconómicos son hoy mejores que hace cuatro décadas.

Pero hay problemas, como el envejecimiento de la población, y no parece que se tomen medidas.

No son fáciles. Asturias tiene dos problemas: el paro, que espero que sea coyuntural, y la tasa de actividad, que es estructural. ¿Qué hay que hacer ahí? Incentivar la natalidad y desarrollar programas de inmigración. Ambas cuestiones son largoplacistas. Hay que pensar en un proyecto de luces largas para Asturias, al margen de las citas electorales. No me creo que Angela Merkel sea más generosa que nosotros cuando admite más inmigrantes, sino que sabe que tiene un problema de actividad.

Relevo en Fade

En enero de 2018 vence su mandato al frente de Fade. ¿Ha llegado a plantearse volver a ser candidato?

No, siempre he pensado que en Asturias hay empresarios más capacitados que yo para este cargo. Para mí, ha sido un periodo de muchísimo esfuerzo. Necesito diez horas para mi empresa y dos más para Fade es mucho ya. He hecho encantado ese esfuerzo, pero solo cuatro años. En la vida toca devolver lo que la sociedad te ha dado a ti y si he sido empresarios es porque Asturias me ha ayudado. Estoy orgulloso de haber sido presidente de Fade, aunque no haya sido bueno.

¿En qué proyectos se embarcará después? ¿Se centrará solo en GAM?

Sí, vuelve a ser muy motivador trabajar en GAM. Uno tiene que asumir todos los ciclos. No solo vale coger el ciclo bueno, también el malo, que lo hubo, y volverá a haberlos. Pero ahora estamos entrando en el bueno.

GAM sigue con pérdidas, pero mejoró la facturación en el primer semestre. ¿La diversificación es la clave?

Está mejorando la rentabilidad de la empresa. Sigue habiendo pérdidas porque tenemos una estructura de capital que castiga a la compañía, pero operativamente, estamos teniendo unos números muy buenos.

¿Habrá una segunda fiesta de la maquinaria?

Sí, pero no este año.

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